La acidez es un problema habitual, en ocasiones el ardor de estómago puede ser síntoma de una patología; sin embargo, en la mayoría de los casos está relacionada a lo que hemos comido, y precisamente la dieta es la que nos puede ayudar a aliviarla.

El ardor de estómago es una incómoda sensación de quemazón en el epigastrio,  popularmente conocida como “boca del estómago”, y que asciende hasta la garganta. Es ocasionada cuando parte del ácido estomacal sube por el esófago, lo que irrita su revestimiento.

La dieta es una de las formas más efectivas de calmar la acidez y de evitarla. La incorporación de determinadas verduras y frutas puede ayudar a reducir el exceso de ácido y con ello, los ardores de estómago. Estos alimentos, en parte, se encargan de restaurar el equilibrio gástrico, reducir el reflujo gástrico y mejorar la digestión.

De hecho, la dieta mediterránea es una de las mejores ideas, ya que además de incorporar muchas verduras y frutas, también incluyen frutos secos y cereales integrales. Siendo las carnes y los lácteos menos consumidas.

Qué alimentos desayunar para combatir la acidez

Existen algunos alimentos que pueden llegar a ser grandes aliados si sufrimos de acidez estomacal con frecuencia, simplemente debemos incluir estos alimentos en el desayuno o en cualquier comida del día y en seguida notaremos la diferencia:

Avena

Contiene grandes cantidades de mucílagos, lo que se encarga de suavizar la mucosa digestiva, por lo que se podría decir que es un antiácido natural al contrarrestar el efecto de los jugos gástricos.

Una buena idea es dejarla remojada toda la noche, al día siguiente comerla con unos trozos de manzana. Aunque hervida en sopa, en muesli o con ensalada  también resulta una buena opción. Será un alimento ligero y que te echará una mano con la acidez.

Calabacín

También tiene un alto contenido en mucílagos, por lo que también resulta una buena idea en caso de digestiones pesadas o problemas estomacales como gastritis o GERD (reflujo gastroesofágico). Pero no solo eso, también tiene altas concentraciones de betacarotenos, por lo que ayudarán a mantener la mucosa del tubo digestivo sana o la regenerará, si fuese necesario.

Sin embargo, evita por completo comerlo frito o rebozado, ya que podría empeorar los síntomas. Por el contrario, es mejor comerlo hervido, ya que se suele digerir con mayor facilidad.

Calabaza

No solo es rica en mucílago de efecto emoliente, sino que además, contiene betacarotenos, que se encargarán de proteger la mucosa digestiva. Lo mejor de todo es que se puede preparar de la forma que prefieras, incluso cruda. Aunque, teniendo en cuenta que tenemos ardor de estómago, lo ideal sería prepararla como sopa o crema.

No solo es una excelente opción para desayunar, también, especialmente en crema, resulta perfecta a la hora de la cena.

Manzana

Es uno de los alimentos más ricos en pectina, por lo que neutralizará la acidez por completo. Es considerado como uno de los antiácidos naturales más eficaces. Un trozo de manzana te ayudará a aliviar el dolor en cualquier momento, por lo que podrías desayunar con ella o comerla como merienda. Aunque, si tienes problemas digestivos difíciles, es mejor que decidas tomarla hervida.

Patata

Aunque la patata es un excelente “bálsamo” estomacal, ya que suaviza el estómago mientras nivela su ácido, es un alimento que se digiere muy fácil; sin embargo, es importante saber cómo consumirla.

Tomarla en jugo en crudo es un rotundo no, y aunque hacerlo es muy frecuente, la patata cruda es tóxica. También, evita comerla frita, ya que podría empeorar tu acidez.

Por el contrario, puedes comerla al vapor o asada; un puré de patata y zanahoria (esta última incorpora provitamina A y sus fibras solubles calman la mucosa) a la hora del desayuno calmará tu ardor y te permitirá pasar todo el día bastante aliviado.

Consejos para acabar con la acidez

Si sueles sufrir de acidez, lo mejor será evitar comer hasta reventar. Si tu estómago está muy lleno, esto hará que se vacíe más de espacio, lo que podría aumentar las posibilidades de sufrir acidez. Si te preocupa comer muy poco, lo mejor sería consumir la misma cantidad de alimento que sueles consumir, pero dividida en varias porciones.

Por otro lado, también asegúrate de masticar muy bien cada bocado, no te preocupes por el tiempo, no debes tener prisa.

También, los platos muy condimentados o repletos de grasa son tus grandes enemigos, ya que suelen favorecer la aparición de la acidez. En cuanto a las carnes, lo mejor será decantarse por carnes magras, como el pollo o el pavo.

Si eres amante de los lácteos, asegúrate de que sean desnatados y evita a toda costa las natas, como las mantequillas o las salsas grasas.