Castor Garate. Lexicón del castellano eibarrés

A Castor Garate, el primero a la izquierda junto a Ollora, Amunarriz, Ansola, Leizoala, que aparecen en la foto en una de las primeras sesiones en la Diputación Foral de Bizkaia, le conocí en 1980 en el Parlamento Vasco. La institución nacía con sesenta parlamentarios novatos, salvo el diputado Lehendakari Leizaola que lo había sido en la República y los elegidos en 1977. Hicimos buenas migas. Eibarrés y orgulloso de ser eibarrés e ingeniero, fue Consejero de Política Territorial, Transporte y Turismo del Gobierno Vasco presidido por Garaikoetxea.

Hace poco tuvimos una reunión Josu Bergara, Roberto Lertxundi y yo con Txerra, encargado de trabajar en contar historias del primer Parlamento Vasco. Estuvimos dos horas hablando y contando batallas y Castor nos obsequió con un libro muy bien trabajado y editado por él al que tituló en su día LEXICON DEL CASTELLANO EIBARRES que se lo quitan de las manos y lleva cuatro ediciones. Así como hay un Lexicón bilbaíno lo hay también eibarrés.

Mucho se ha escrito sobre el euskera eibarrés y sus peculiaridades. Ahí está la obra maestra de Toribio Etxeberria, el LEXICÓN, (Arratetikuen izketia) y los escritos de Juan San Martin, Imanol Laspiur, Serafín Basauri y otros. Sin embargo, también el castellano eibarrés, tiene sus particularidades. A veces son palabras tomadas directamente del euskera, otras son usos particulares de palabras castellanas, que los eibarreses que viven fuera, han utilizado con toda naturalidad para asombro de gente de otras ciudades de dentro y fuera de Euzkadi Vasco. Vaya por delante que no son los únicos en tener vocabulario peculiar. Por ejemplo, de Tudela se podría escribir otro tanto.

Veamos cómo se ha gestado esta colección de palabras y expresiones exclusivas o casi, de Eibar.Nos lo cuenta el propio Castor Garate:

“Todo empezó con una conversación con el médico eibarrés afincado en Bilbao, José Ma Faus y su mujer Cristina Iriondo en verano del 2003. Coincidimos en el asombro que muchas veces habíamos causado, fuera de Eibar, al usar palabras o expresiones que para nosotros eran normales. Ellos en Bilbao lo habían observado, y por mi parte, al haber vivido en Tudela, Vitoria, Madrid y Bilbao tenía amplia experiencia en ello.

Esto es el resultado de 8 artículos publicados en la Revista Eibar entre los años 2004 y 2013, más algunos vocablos nuevos surgidos durante estos años, incluso a última hora.

Algunas palabras han sido polémicas, puesto que entre Eibarreses no nos poníamos de acuerdo. Por ejemplo: langostino, en Eibar, se ha empleado desde tiempo inmemorial en vez de cigala. Hubo amplia discusión entre los amigos con este tema. Hay mucha gente que no recuerda este uso no tan antiguo.
Quiero agradecer también su colaboración e interés a Teresa Vildósola, que me contaba los «potrojostes» que le salían en el bordado. Piedad Sarasketa, y a Floren Muniategi, y demás contertulios del Trinkete.

No puedo olvidar las palabras que me mandó por escrito mi prima Begoña Maguregui, auténtico archivo viviente de cosas de Eibar.

Con ello esperaba haber terminado, al menos temporalmente, mi papel de autubatzalle, en este tema, pero resultó que vía internet, el tema se puso de actualidad.

Circulaba un escrito muy gracioso sobre las peculiaridades del castellano en Eibar y destacan unas 46 palabras. Todas ellas forman parte de las que recopilé, (algo más de 200 palabras o expresiones entonces) en los artículos de la Revista Eibar.

Incluso después de enviar el texto a la imprenta, Isabel López de Guereñu, eibarresa residente en Bilbao, me recuerda la palabra » presto», olla a presión. La verdad es que el flujo de palabras es interminable y alguna vez hay que dar por terminada la lista.

Creo haber contado algo más de 379 palabras o expresiones recopiladas en esta colección, de las cuales 5 son nuevas en esta última edición.

En cuanto a la ortografía al tratarse de un lexicón castellano, aunque la palabra derive del euskera se aplica la grafía castellana, salvo sonidos que no existen en castellano como tz, por ejemplo, en gatzato.

Sin embargo, en la explicación, cuando aparece la palabra originaria vasca, se emplea la grafía vasca.

Puede ser que algunas no sean exclusivas pero siempre peculiares nuestras, como aquellas palabras en Euskera del electo republicano después de ganar las elecciones de 1934. Salió al bacón del Ayuntamiento dijo:

Palpablemente demostrauta daok, eibarko errixa, republikanua dala…

Este electo quería hablar en euskera y la estructura es correcta. Lo que hacía, sin ningún complejo, es apoyarse en el castellano, lo que hiciera falta, para expresar lo que quería decir.

Pues algo parecido en sentido contrario, ocurre con el eibarrés que queriendo hablar castellano, se apoya, en palabras del euskera eibarrés sin ningún temor. Este es el origen del Castellano Eibarrés. Es la interacción de dos idiomas que coinciden en un tiempo determinado. Cabe imaginar una conversación: Como va el partido? Primer tiempuan, uno empate.

Además se han adoptado palabras de origen inglés, castellano antiguo, francés, hasta completar lo que aquí se recoge y otras palabras que se habrán quedado en el tintero para próximas ediciones.