Tras dos de gobierno de Inés Rey, lo que tenemos los coruñeses son más impuestos, más okupas, más inseguridad, más abandono de barrios, más negocios cerrados, más enchufes y tenemos menos diálogo, menos transparencia, menos aparcamientos, menos presupuesto, menos inversiones y menos empleo.

Inés Rey lleva dos años viviendo de rentas, de fotos y anuncios, de haber duplicado el dinero de publicidad, de cuatro años desastrosos de Marea y de que los dos primeros años son los más cómodos. Pero la realidad es que A Coruña sigue sin volver a ser una ciudad referencia como lo fue con el Gobierno municipal Popular.

Nuestro compromiso a la hora de avanzar en los asuntos clave ha sido decisivo para aprobar los temas de ciudad gracias a los votos del Grupo Popular. Y lo hemos hecho a pesar de que no ha dialogado con nosotros sobre ninguno de los temas de importancia.

Esta buena voluntad del PP ha permitido que Inés Rey viva de las inversiones de la Xunta de Galicia en el nuevo Chuac, la estación intermodal, el tren al puerto exterior, el desarrollo del puerto interior, etc, y de la buena voluntad Popular al garantizar con sus votos la aprobación del convenio para el nuevo hospital, de la tramitación urbanística de la intermodal, del Presco o de la practica totalidad de asuntos de Pleno.

Nosotros seguiremos en los barrios, a pide de calle, presentado inciativas, presionando para un nuevo Presco, para que haya más convenios, para que consensúen proyectos e inversiones, para todo lo que beneficie a los coruñeses. Tenemos la mano tendida para dialogar y para negociar, pero estamos muy preocupados pero el objetivo de Inés Rey es reeditar el bipartito con el Bng, de tan funesto recuerdo para los coruñeses.