Nuestro homenaje a los “médicos de cabecera” por su concepción global y humanitaria de la salud.

La pandemia que padecemos ha puesto en relieve que el Estado de la Autonomías, tras tantos años de rodaje, no disfruta del reconocimiento general por la masificación de la Medicina, con urgencias atiborradas e interminables listas de espera. Galicia cuenta con una excelente red hospitalaria bien tripulada que, en fecha no lejana será ampliada con el nuevo CHUAC, pero hacen falta más Centros de Salud, ambulatorios, cuyo número actual resulta insuficiente y otros están a la espera de que el Ayuntamiento concilie con la Xunta su ejecución (Centro de salud del Mercado de Santa Lucía). Nuestra ciudad cuenta con el Hospital Universitario que dispone de servicios médicos de alto nivel profesional, entre los que destaca el de Cirugía Cardiaca, cuyo prestigio rebasa los límites nacionales, pero no se sustrae a un padrón municipal en el apéndice de la población emigrante que hace necesario incrementar la atención porque el numero de ambulatorios, repetimos, resulta insuficiente. Decia el profesor alemán Von Wizcaskerm, del Instituto Mark Plank de Gotinga, descubridor del ciclo del carbono, que origina la energía estelar, que “enfermo es el que va al médico”, aunque en algunos casos resultan injustificados. En el ámbito de la Unión Europea, nuestros médicos no son los mejor retribuidos y, ahora, se les pretende tasar el tiempo de atención al paciente, conocedores de que uno de los mayores hándicaps de la Medicina es la prisa. Marañón aseguraba que la silla era el aparato que más hizo avanzar la Ciencia médica. La atención primaria es una de las actividades médicas que posee un concepto global y humanitaria de la salud. Es cuando emerge la figura del médico (de cabecera) que necesita instrumentos ad hoc y un calendario de consultas generoso para que pueda formarse del enfermo un concepto social operativo y que su capacidad de formación y de poder taumatúrgico, expresen su bien cimentado prestigio. La Medicina, como el arte de curar, se apoya en el andamiaje técnico-científico, que exige muchas horas de estudio y sacrificio, para estar al día de una profesión en constante evolución. Los enfermos precisan, por su parte, una atención cordial, estímulos y, sobre todo que nunca se les niegue la esperanza a sanar.

ANÉCDOTA

Los Servicios Sanitarios de la Xunta están pasando con nota su lucha contra la pandemia. Núñez Feijoo tiene la experiencia de su oficio de dirigente en el Servicio Nacional de la Salud y ha conseguido formar un Consejo Asesor muy valioso y de prestigio acreditado. Los informes que facilitan a través de la TV la Dra. Farjas ilustra convenientemente al público y denotan sedimento profesional y la capacidad de su comunicación en vernáculo.