Ha habido este domingo elecciones  en Alemania y ha vuelto a ganar la CDU, el partido de Ángela Merkel, con un pie ya fuera de la Cancillería ya que hay elecciones generales en su país a fin de año.

La gran diferencia de esta señora con Casado  es abismal y no solo por talante sino por comportamiento democrático.

El pasado alemán dejó huella pero al parecer el franquismo no dejó ni un arañazo en sus sucesores que ahora se llaman PP y Vox. También Ciudadanos.

La  diferencia entre la derecha alemana (o del resto de derechas democráticas civilizadas europeas y del mundo…) y la derecha española, es que esas derechas no vienen del fascismo  y o lucharon contra él o cortaron con el mismo. Mientras que la derecha española AP-PP, proviene del franquismo, del fascismo (Franco-Fraga), un ministro del franquismo es el fundador del actual PP.

Además VOX es una escisión del PP…, viene de su seno…, era una corriente interna suya…, Abascal  fue parlamentario en Gasteiz por el PP y era de juventudes del PP vasco. Mientras que la AFD alemana, no proviene de la CDU alemana, lo mismo que el resto de ultraderechas no provienen de las derechas de sus países. Por eso al PP no le importa pactar con VOX…, y además en un pacto así, será VOX el que marque el radicalismo al PP (al cual tampoco le hace falta mucho para radicalizarse tal y como es su historia).

Y  lo vamos a ver en la próxima concentración en la Plaza Colon donde el PP querrá disimular y apartarse de Vox. Ya sabemos que Casado va porque Ayuso anunció su presencia. Es decir, estamos, como decía Arzalluz, con líderes sin columna vertebral. Gente que se arrastra ante los acontecimientos.

Lo que sería bueno es que una situación así, las derechas moderadas europeas, las cristiano-demócratas, las liberales, las centristas, etc., tiendan también a aislar al PP en sus grupos y en Europa…, al fin y al cabo es lo mismo que hacen en sus países. Sony