Antes que nada, he oído hoy en la tertulia de Radio Euskadi a una señora muy molesta porque tras la entrevista al concejal del PP golpeado  en Gasteiz, su  argumentación, tras lamentar los hechos ha sido que está harta de que se le acuse a la IA de estos acontecimientos diciendo que estas acusaciones también son violencia. ¿Y no condenar estos hechos no es también violencia?. Pues bien,  Bildu se ha negado a condenar los hechos. ¿Qué dirá esta Sra. tan ofendida?.

Esta gente ni aprende nada, ni olvida nada, ni hace nada para que ese mundo violento se comporte en democracia como debe. Una pena.

Vayamos a la alcaldada de Azpeitia.

Otegi el domingo despachó la alcaldada de Azpeitia  comparando “las mentiras del PNV con las mentiras de Trump  y Ayuso”. Típica tinta de calamar para que nos olvidemos que aquí la única coalición que felicitó a Trump cuando ganó las elecciones fue Bildu. Esa es la estrategia. Que nos olvidemos de quienes son y que han hecho por este país. En lo constructivo, nada. Lo de Azpeitia, a pesar de la concentración y de los lloros de la alcaldesa, no deja de ser una cacicada de las que ellos usan como ideología en Cuba, Venezuela, Bielorrusia o Nicaragua. Ordeno y mando.

Recojo tres comentarios que he recibido que me hablan de una desafección continua contra ese mundo dogmático y no democrático. Son estas:

ELA hace el trabajo de LAB

Marlon:

Hace ya bastantes años que me pude dar cuenta de que algo estaba cambiando en ELA. Me costaba comprender que existiendo un sindicato plenamente representativo de la izquierda abertzale, como era LAB, compañeros de trabajo de Osakidetza que iban a trabajar con el diario Egin bajo el brazo y que conocíamos por su radicalismo a favor de la propia IA, se presentaban como candidatos de ELA en las elecciones sindicales. No tengo ni idea de cómo ocurrió, pero sospecho que fue una de las estrategias de la Herri Batasuna de entonces cargarse el sindicalismo vasco tradicional. Supongo que en LAB no estarán muy contentos.

ELA tarde o temprano caerá, aunque de momento sigue viviendo de las rentas contraídas de aquellos tiempos en que era el sindicato que atraía a los vascos que tenían sentimiento nacional.

En cuanto a lo de Azpeitia, un pueblo que en su día fue uno de los más ricos de Euskadi pero que está atravesando una fuerte crisis, no tengo palabras.

La Alcaldesa en su trono

Joseba:

Pues es una posibilidad la de ponerse como accionista la diputación o el ayuntamiento, o cualquier otro, pero si es ilegal con la alcaldesa en su trono dogmático, entonces no hay dinero que valga y se destina a lo que se piensa que será más útil. Pero no hay manera que la alcaldesa se siente a considerar esa opción. Está en su trono y ya está.

Pero también tenemos Leizaran, que con la supuesta oposición popular, el coste se disparó.

Y la misma oposición al Gugenheim o Zabalgarbi. Y todo un recorrido salvaje de un supuesto ficticio pueblo que originó desgracia, desinversión, sobrecostes, ruina y una juventud descentrada.

Y yo me pregunto, ¿alguien conoce una apuesta de inversión creativa de estos inanes en 40 años?

PNV tiene que cargarse las pilas

Lurbira:

Uno que ya peina canas y avanza inexorablemente hacia el fin de sus días; que la vida le ha posibilitado conocer el régimen franquista; militar en la clandestinidad; ser del PNV; votar a H.B.; volver a la casa del padre, etc. etc. ; hoy solo puede y debe felicitar al autor del artículo.

La ideología marxista-leninista directora hoy de la izquierda abertzale, es un peligro real para la justa Causa Nacional Vasca. Sortu, Ernai, ELA y LAB, forman la perfecta cuadratura del círculo totalitario de nuestro pueblo; de Euskadi, de Baskonia, de Euskalherria.

No asumen el juego democrático necesario entre mayorías y minorías. Las personas son instrumentadas por la cúpula dirigente; líderes, en su mayoría, muy mediocres; celosos de quienes están mejor preparados que ellos.  Prefieren el rebaño, al reconocimiento de la inteligencia y del esfuerzo emprendedor. La empresarialidad y sus riesgos les incomoda. Solo entienden la riqueza si es funcionarial; amparada y protegida por una sindicación, carente de un mínimo esfuerzo individual y de grupo.

Mal panorama para el pueblo trabajador vasco; pueblo de emprendedores y de trabajadores. La mediocridad como clase dirigente, nos conducirá a la ruina, si no reaccionamos.

Pido a los dirigentes del PNV que se carguen las pilas y que hagan abrir los ojos a todos sus cuadros y militancia, ante un riesgo gravísimo de gangrena social bien latente.

Democracia e independencia.