Es evidente que la información que nos llega sobre lo ocurrido en Oriente Medio no es objetiva. Los judíos son muy malos, los palestinos y Hamas son muy buenos. Los judíos bombardean y matan niños, los palestinos se defienden porque viven de manera límite en una franja de tierra llamada Gaza donde no hay nada. Es el  resumen de lo que estamos viendo y oyendo. Blanco o negro, sin grises ni matices.

Ante esto y como no me gustan me manipulen, aunque condene la muerte de niños y la destrucción de propiedades busco más información para tratar de saber si la colectividad internacional se está frotando las manos. Y no es así, aunque los corresponsales in situ no nos digan toda la verdad. Por eso busco añadir a estas imágenes congeladas algo más, sin querer vender la moto de que los Estados Unidos son los salvadores, pero a falta de una diplomacia seria europea eso es lo que queda aunque el mayor contribuyente sea la UE.

Sé que simplifico pero algo de esto hay. He estado tres veces por aquellos lares y en una de ellas nos entrevistamos con Netanyahu, que nos causó una impresión deplorable por su discurso violento y cerrado sin reconocer nada. Posteriormente  estuvimos con Arafat, un histrión que no tuvo agallas para imponerse a su sector más duro y llevar a cabo los acuerdos de Camp David, que nos dejó más preocupados todavía. Hoy la historia hubiera sido distinta si este personaje excesivo hubiera estado a la altura de las circunstancias. No lo estuvo aunque daba mucho juego a esos corresponsales.

Paradójico e inquietante es que  como consecuencia de lo últimamente vivido salga en Israel reforzado electoralmente el propio Netanyahu que ha de enfrentarse a unas nuevas elecciones, las cuartas, siendo los bombardeos  parte de su inicua  campaña, así como su brutal política de asentamientos. Pero Hamas sigue propiciando la eliminación del estado de Israel y su absoluta desaparición. También esto hay que decirlo, aunque los corresponsales no lo digan.

La pregunta es saber el por qué Hamas consideró que había llegado el momento para lanzar un ataque con miles de cohetes dirigidos a toda la extensión geográfica  del estado de Israel, mostrando una capacidad bélica no vista hasta ahora.

¿De dónde vienen estos fondos para pagar estos misiles imposible de ser producidos en Gaza rodeados de una miseria denunciable?. Probablemente son suministrados por Irán o tal vez Turquía, como se ve dos” grandes democracias”, que a su vez quieren ver destruido el estado de Israel.

Igual una de las claves de Hamas era saber que planes tiene el presidente Biden donde otros han fracasado o donde Trump alimentó a todos los halcones israelíes. Pero nos informan poco y mal.

Y pongo el caso del viaje que  ayer  efectuó  el nuevo secretario de estado USA del que nadie nos ha informado sobre nada. Y el tema tiene su miga porque ha criticado los asentamientos y ha seguido reivindicando dos estados, no uno, como hizo Trump.

Y es que Estados Unidos reabrirá una misión en Jerusalén para gestionar las relaciones diplomáticas con los palestinos, que había sido degradada por la administración Trump. Esto lo dijo  el secretario de Estado de Estados Unidos. Aquí no nos hemos enterado de nada.

En un viaje al Medio Oriente diseñado para apuntalar el alto el fuego de la semana pasada entre Israel y militantes palestinos en Gaza, Antony Blinken también anunció que la administración Biden pediría al Congreso $ 75 millones (£ 53 millones) en ayuda para los palestinos, incluidos $ 5,5 millones en ayuda inmediata, para la reconstrucción de Gaza . Anteriormente había prometido en una reunión con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que Estados Unidos no permitiría que Hamas se beneficiara de esos fondos. Me parece muy bien.

Los planes para un nuevo enviado y los detalles de un gran paquete de ayuda, que también incluía 1,5 millones de dosis de vacunas Covid, se anunciaron después de una reunión con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, en Ramallah, en la ocupada Cisjordania. ¿Alguien se ha enterado?.

“Como le dije al presidente, estoy aquí para subrayar el compromiso de Estados Unidos de reconstruir la relación con la Autoridad Palestina y el pueblo palestino, una relación construida sobre el respeto mutuo y también la convicción compartida de que los palestinos e israelíes merecen igual medidas de seguridad, libertad, oportunidad y dignidad”, dijo Blinken, quien se encontraba en su primer viaje a Oriente Medio como secretario de Estado.

Subrayando el compromiso de Estados Unidos con una solución de dos estados, también criticó la actividad de asentamiento en comentarios públicos poco frecuentes para altos miembros de esta administración. Bajo Donald Trump apenas había habido críticas a los colonos judíos.

Blinken no dio una fecha para la reapertura del consulado general en Jerusalén, que históricamente operó independientemente de la misión estadounidense en Israel.

“Recién estamos comenzando el proceso. No puedo darles una línea de tiempo sobre cuánto tiempo llevará eso”, dijo Blinken a los periodistas. “Pero puedo decirles que, creo, es importante tener esa plataforma para poder participar de manera más efectiva no solo con la Autoridad Palestina, sino con los palestinos de diferentes ámbitos de la vida, la comunidad de ONG, la comunidad empresarial y otros.»

Después de que Trump trasladó la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv, el consulado general fue degradado a una unidad de asuntos palestinos dentro de la embajada en Israel. Los palestinos estaban furiosos y pidieron boicotear la unidad.

La medida fue parte de un desgaste más amplio de los lazos bajo Trump, quien cortó la ayuda a la Autoridad  Palestina y dio a conocer un plan de paz que preveía que Israel se aferraría a la mayoría de los asentamientos y que no contaba con el apoyo de los palestinos.