El periodismo deportivo de A Coruña siempre ha gozado de tener buen ojo clínico deportivo y mejor salud, por esa razón, han elegido al orfebre del fútbol herculino, Diego Villares, como mejor jugador del RC Deportivo. En media temporada, ha sido capaz con su juego, concitar el interés de los periodistas deportivos de Marineda y deportivistas. Diego ha sido un jugador «olvidado», recuperado para hacer “bulto” y resultó que el “bulto” estaba lleno de oro de ley. Los comilitones se cualgan medallas, blasonando en medios de comunicación que, desde el inicio del campeonato liguero, estaban haciéndole seguimiento. ¡Manda carallo! El jugador ha demostrado que tiene inteligencia deportiva y talento sobre el terreno de juego, compartiendo vestuario con “figuras” que cobraban en un mes, lo que Villares en un año, algunos en quince días, que han venido, salvo honrosas excepciones, entre ellas el coruñés Ales Bergantiños, a pasearse por los terrenos de juego y burlarse con su actitud de los deportivistas. Les ha «salvado» la pandemia,  con espectadores en el estadio de Riazor, otro gallo cantaría.

Los acontecimientos vividos en los últimos años en el RC Deportivo de La Coruña, han convertido al Club,  con una historia a sus espaldas de 115 años, en una ridícula “murga”, a semejanza de «Los diablos locos» de Cádiz. La temporada que finaliza oficialmente el 30 de junio es para olvidar, seguimos en Segunda B, aunque nos venden un “ascenso” a la Liga RFEF. Hay mucho trabajo por hacer, las filtraciones interesadas deslizan que, no hay presupuesto, a pesar de ser el RC Deportivo de un banco, venden que está en economía de guerra, con instrucciones claras de la propiedad sobre el gasto a realizar en fichajes, sin olvidar las salidas.

Villasuso, Rosende y asesores internos y externos, tienen que modular lo circular a lo lineal, con el presupuesto y hacer una plantilla que bajo la sabiduría de Borja Jiménez, ofrezca garantías “dabondo” para “colocar” al equipo en los puestos de privilegio y dar el salto a Segunda División, aunque el lastre a soltar entes de confeccionar la plantilla, es de “carallo”. Se está demostrando que la dupla Vilasuso-Rosende son suficientes para dirigir el Club, sin directores deportivos ni financieros.

Hay que gastar lo mínimo posible para mantener al Club y poder venderlo, es el verdadero objetivo de Abanca, que no nos vendan milongas, para eso deben ascender, ahora es como si quieres vender tu coche, ¿lo venderías con el depósito lleno?

Volviendo a Diego Villares Yáñez (Vilalba, 17 de junio de 1996) se incorpora al primer equipo mediada la temporada, hasta el 30 de junio del 2022 y si la temporada 21-22 juega 25 partidos, otro año más.  Jugó con el  dorsal 22, el centrocampista vistió la camiseta del Fabril las dos últimas temporadas y media, al que llegó procedente del RC Villalbés, dónde se formó  y en el que volvió a jugar cedido por el Deportivo. Diego Villares fue seguido en el último tramo de la Liga por ojeadores de varios equipos de Segunda División de España y alguno de “campanillas” de Portugal. Después de verlo jugar en vivo y en directo, no en vídeos como hacen los frikis del fútbol moderno, entra en el perfil de jugadores que quieren entrenadores y directores deportivos, los informes fueron favorables.

Diego tiene un año más de contrato y cláusula de rescisión “made in  Richar Barral”. Por cierto, las salidas del Deportivo son de total esperpento (Director de fútbol, entrenador) por la puerta de servicio. Ni Valle Inclán sería capaz de encender un cigarrillo por la fofitada deportiva que protagonizan los craneotecos del equipo coruñés. Jean Cau escribió: “Cuando desaparecen los señores, la sociedad es de esclavos”

Cláusulas altas y pagar lo justito a los buenos jugadores, esos que sudan la camiseta y desean progresar porque tienen hambre de superación. La tónica en el RC Deportivo es poner cláusulas abusivas, como en su momento hicieron los bancos, luego venden o ceden a los jugadores «caros» por calderilla, perdiendo más de medio millón de euros por temporada. La mantra está haciéndose popular: “El RC Deportivo es de un banco, ¿qué importa si pierden pasta? Donde tienen que ganar es en el terreno de juego e invertir para fichar profesionales de contrastada calidad” El fútbol es una gran mentira, mucha leña verde y de Plaza Pontevedra sale humo, como si de un botafumeiro se tratara.

Y el Consejo de Administración es profesional, ¿que dicen ahora los torpederos de Lendoiro? Joer, ahora sí que es momento de «denostar» a Lendoiro por haber sido un presidente profesional, al igual que los actuales, fue por decisión de los propietarios y arrearle mediáticamente en alta voz, por haber «embriagado» a los deportivistas con seis Copas y tener el «descaro» de fichar a Mauro, Bebeto, Djukic, Makay, Tristán, Capdevila,  y un largo etc. sin olvidar la rocambolesca “repesca” de Fran.

El talento de los jugadores, los “nuevos” tiraboleiros del fútbol español lo miden en euros, como si fuesen productos financieros a ofertar a los clientes de los bancos. El Mundo del Futbol es: entrega, totalidad y trasparencia en la gestión e información a todos por igual. El resto milongas y humo. En el Dépor, sobran directores y faltan dirigidos. Menos cargos y menos cargas..

Bienvenido, Borja Jiménez, tu suerte será la del deportivismo.