La ausencia de un proyecto político, utilizar los Reales Decretos con argucias jurídicas,  señaladas o anuladas posteriormente por el Tribunal Constitucional, reflejan la audacia presidencial como si fuera un fuñique en un convólvulo (enredadera). El gobierno necesita una remoción a fondo, porque sus llamativas y vistosas figuras, han defraudado, por su ineficacia, y la imperiosa necesidad de achicar el imnumerable gabinete. Se ha demostrado que la publicidad institucional interesada, que envuelve al Ejecutivo, no es otra cosa que una pócima de palabras marchitas.  En el plano doméstico, el descuadre autonómico es alarmante, como se advirtió en las recientes elecciones madrileñas. El “Todos contra Ayuso”, con los ministros lanzados como arietes en la lucha electoral, incluida la directora general de la Guardia Civil, no respondió al exquisito respeto que merecen nuestras instituciones. El Presidente no remedió uno de sus pecados originales, la prelación protocolaría de Marruecos como vecino, así lo aconseja la cortesía internacional (el caso de Zapatero de permanecer sentado al paso de la bandera norteamericana en el desfile del 12 de octubre, el “obstat” de la Santa Sede a las declaraciones de la Vicepresidenta 1ª a la salida de la audiencia con el Papa Francisco y el no visitar el presidente Sánchez al Rey de Marruecos),  como precedente vecinal, aprueban que, el saber y el buen hacer se demuestra en las formas, los gestos y en el comportamiento personal, en el ejercicio tradicional de la acción exterior, y es ejemplo de cultivo de las raíces estéticas. Fue público y llamativo el esfuerzo de Zapatero por conseguir una foto con Obama. ¡Y Biden todavía no ha llamado telefónicamente a Sánchez!

OTROSIDIGO

Rabat para consumo interno, suele alimentar desaires hacia España, con el desprecio de las filigranas y sutilezas que exhibe el lenguaje diplomático. En Marruecos, donde las fórmulas de cortesía son larguísimas, acostumbran a terminar los agasajos con   “Handallah” para agradecer al Cielo que colme de dones a sus interlocutores. Ahora, cuando la renuencia de España en entregarle un dirigente del Polisario, hospitalizado en La Rioja, ha escogido la ruta desquiciante de las pateras y de náufragos sobre nuestras costas. El desprecio del tiempo de Marruecos va parejo a la contumacia de sus objetivos. Conviene manejar el “tempo” antes de aconsejar ejemplares y rápidas decisiones de gobierno y vindicaciones.

ANÉCDOTA

Cuentan que cuando Aznar escuchó lo de “manda huevos”, al entonces titular del Congreso, y profesionalmente, miembro del Cuerpo Jurídico de la Armada, Federico Trillo, ordenó su mudanza al Ministerio de Defensa. Después de su épico parte de “operaciones”, en el episodio de Perejil, Trillo puso en evidencia que a los huevos, no conviene esconderlos en la nevera.