Estuvo el lunes  el ministro de Administración Territorial y Función Pública, Miquel Iceta en la reunión de la Comisión de Transferencias, entre ellas la de Prisiones. Una competencia que se transfería casi 42 años después de haber sido aprobado el estatuto de Gernika, que es ley orgánica refrendada en votación por el pueblo vasco el 25 de octubre de 1979. Casi nada. Una ley con todos los sacramentos y de obligado cumplimiento.

Aprobada en las Cortes Generales, Congreso y Senado y pasada por las urnas. Pues no. Han pasado 42 años y todavía ese estatuto está sin cumplir  íntegramente porque unos dicen que es incumplible, otros que Suárez se pasó y el PNV metió la gamba y otros porque no les da la gana. El caso es que Iceta, cuyos abuelos eran de Bilbao y del PNV, está desatando lo que ha estado atado y bien atado cuatro décadas, entre otras cosas, y hay que decirlo  también por  la existencia de ETA que ponía a todo el caldo rojo. Pero ETA ya no existe para desgracia de sus añoradores.

El caso es que  el lunes tuvo lugar la reunión, en el Archivo Histórico Vasco sito en Bilbao. En la puerta le esperaban al ministro el Vicelehendakari Erkoreka y la Consejera Garamendi  y como son gente educada  cuando llegó  el ministro y como ahora no se da la mano y menos se besuquea, se hace como los japoneses, una leve inclinación, como vemos a Iceta ante Erkoreka. Es un saludo de respeto. Otros se llevan la mano al pecho como los yanquis, pero no fue el caso.

Este saludo mereció la portada del ABC y comentarios en las radios y televisiones de la Brunete Mediática diciendo que mejor que esa reverencia hubiera estado que Iceta se pusiera de rodillas como saludo  habida cuenta del entreguismo del gobierno Sánchez al PNV. Y esa reverencia era buena muestra.

Reconozco que me dieron ganas de vomitar viendo en directo semejante manipulación. En primer lugar Erkoreka es vicepresidente de un gobierno de coalición y la transferencias llevaban 42 años en el refrigerador. Pero eso les importaba un pito. Lo importante era  destacar la fuerza de la fotografía, una foto de sumisión y de entrega. Podían haber sacado esa ridículas fotografías de las ministras del PP ante Juan Carlos, reverencia incluida. Esas si eran imágenes humillantes.

Redondeaban la crítica haciendo pareados de pésimo gusto con los apellidos que terminaban uno en ETA, el de Iceta y otro Erkoreka que suena casi igual. ”Iceta y Erkoreka de rodillas ante ETA”. Precioso.

Esa imagen fue  escandalosa portada en el ABC diario golpista y mantenedor de la dictadura de Franco durante cuarenta años.

En otros periódicos la foto era otra. Se le veía a Erkoreka hacer el mismo saludo japonés a Iceta. Pero esa foto fue eliminada. Había que subrayar la de Iceta inclinado. Y ya se sabe. Más vale una imagen que cien mil discursos.

Estos medios no recuerdan como Casado y Arrimadas estuvieron hace un año en Gernika reivindicando los dos bajo el Árbol el estatuto, teóricamente todo el estatuto. No recuerdan los discursos estatutistas del Aznar que nos prometía transferir todas las competencias  y nos decían que el estatuto es un lugar de encuentro. Se ve que su ideología, cada vez más tóxica, cabe en una fotografía desechable. Lo importante no es cumplir la ley, lo importante no es fomentar el encuentro, lo importante es manipular la realidad y vender la idea de que cumplir con un mandato de la propia Constitución, tan sacralizada, es una entrega humillante de un gobierno insolvente a su socio “preferente” para ir salvando los muebles.

De esta manera se hace política en España.

Una vergüenza.

Ocurrió este martes. Y luego hablan de libertad y democracia.