Abogado

Os confieso que estoy impactado con el resultado de mi pequeño experimento sociológico. Muestreo subjetivo: personas de mi entorno; mujeres y hombres; mediana edad; ningún familiar; personas normales, gente corriente; en principio sin más preocupaciones o problemas que los que podemos entender como “comunes”: tienen trabajo, una familia, no han pasado el Covid, ….

Una encuesta sencilla, una sola pregunta: “Rápido, sin pensar, primera palabra que se te ocurra que empiece por la letra M”.

Hubo pleno, unanimidad, absoluta coincidencia. Todos (y todas) dijeron: “Mierda”.

Quedé abrumado. El domingo pasado se celebró el Día de la Madre. Aunque sólo fuera por eso, esperaba que alguien hubiese contestado “mamá” o “madre”. U otra palabra cualquiera. El castellano es rico en palabras. Y, sin embargo, pleno de mierda.

Quienes recordéis mi artículo del pasado julio de 2020 en 21NOTICIAS (“¡A la mierda!”) no penséis que he caído en la escatología o en la coprofilia. Para nada. Aquel texto iba por otros derroteros. Aunque, bien pensado, acaso la singladura social esté conectada. Para la reflexión.

En plena primavera, con las flores silvestres brotando en los prados y los días más largos, el panorama mental o léxico tendría que ser (idealmente) otro bien distinto: más alegre, más optimista, con mejores olores e imágenes.

Acaba “formalmente” el Estado de Alarma. La pandemia, no obstante, nos seguirá acompañando aún. La sociedad precisa inyección de vacunas, sí; pero también muchas inyecciones de ilusión, de esperanza, de optimismo, de alegría. Muchas dosis para que la mierda no sea la primera opción.

Haced, por favor, el experimento en vuestros respectivos entornos. Preguntad (a quienes no hayan leído antes este artículo): “Rápido, sin pensar, primera palabra que se te ocurra que empiece por la letra M”. A ver si tenéis más suerte que yo con las respuestas.

Con una sonrisa siempre. Salud y risueños saludos.