De Madrid al Cielo. Mejor dicho, de Madrid al suelo. Ciudadanos boquea, Iglesias se va, y Gabilondo se lamenta. Tranquilo Ángel, te harán Defensor del Pueblo. Tienes pasta para ello. Lo tuyo es la metafísica. Lo malo de la actual política es que cada vez más se imponen los liderazgos personales, los candidatos y lo tuyo era la Universidad,  ser soso, aburrido y formal, el hablar de Kant. Pero la política navajera es otra cosa. Tu gran fracaso desnuda el desnorte del PSOE.

Se cargó a Tomás Gómez, que seguramente hubiera hecho mejor papel e impusieron  a Gabilondo, el hermano de Iñaki aunque este le dijera que no se metiera en semejante pantano. Personas como Gabilondo nacen para ser  Rectores, Ministros y Presidentes de Comunidad pero no son las más adecuadas para marcar terreno en situaciones como las vividas. Gabilondo, sin lugar a dudas hubiera sido el mejor Presidente de los cuatro, pero como candidato ha sido un desastre. Los Gabilondos solo funcionan a mesa puesta y la política es otra cosa. El problema no es de Gabilondo, sino de las cúpulas partidistas que buscan candidatos de campanillas porque creen que entre un catedrático de Metafísica y una trucha socialista que ha saltado todas las barreras, es mejor el profe porque da tono. Y eso no es así. Lo acabamos de ver.

Si a esto se le añade un Iván Redondo, el clásico mercenario pagado de si mismo que pasa de asesorar al PP a hacerlo con el PSOE y que no da la cara nunca, el éxito está garantizado. Vuelvo a repetir, la política es otra cosa. No todo es marketing.

No se le creerá nada de Sánchez si a este tipo no le pone de patitas en la calle. Y no porque le tenga manía personal sino porque le tengo manía personal a los técnicos sabiondos que trabajan entre bambalinas y en hundimientos como el  del Titanic culpan del choque al iceberg y son los primeros en coger el bote y en buscar siempre culpables fuera.

Al principio de la transición el PSOE sacó un cartelón que decía. ”PSOE. Cien años de honradez”. Una  mano amiga puso debajo. ”Cien años de Honradez y noventa de vacaciones”. Algo así ha pasado con Gabilondo. Ganó hace dos años las elecciones, no formó gobierno y no ha marcado este tiempo el menor perfil político como si lo ha hecho Mónica García. Y no es cuestión de edad como le escuché ayer a un majadero treintañero analizar la figura del candidato socialista. Bernie Sanders, el senador demócrata tiene 78 años pero es una máquina de hacer propuestas. Gabilondo de leer a Kant y de sestear en el escaño.

Por cierto Mónica García acompañó cariñosamente a su padre a votar ayer. Fue una  buena imagen. Eso es lo que le gusta a la gente, que los políticos sean gente normal.

Ya sé que Gabilondo no solo ha perdido por ser un calzonazos y porque Iván Redondo le marcó los mensajes y le dijo a Sánchez que se batiera el tipo con Díaz Ayuso sino porque la demagogia da dividendos siempre a corto y hay que reconocerle a la presidenta de Madrid que lo ha sabido hacer. Tiene a su lado un cancerbero sin entrañas como Miguel Ángel Rodríguez que ha exaltado su figura hasta el paroxismo, le ha dado munición de persona que se enfrenta al poder y sobre todo que en campaña no se ha hablado ni de Madrid, ni de retos, ni de gestión, ni de pandemia. Cuatro lemas superficiales y toda la hostelería con ella en el bote. ”Antes  votaba al PP el jefe, ahora votamos el jefe y todos los camareros, y somos diez” le decía uno de ellos a un amigo en Madrid. ”Díaz Ayuso se ha interesado por nosotros y ha criticado la dictadura venezolana mientras Zapatero, Abalos y demás apoyaban a Maduro y en Madrid somos 450.000 emigrantes venezolanos” me decía uno de  la Asociación. Podríamos poner varios ejemplos del por qué el PP ha ganado unas reñidas elecciones a cara de perro pero seguramente los análisis serán complacientes. La manera como trata el gobierno central a las peticiones del Lehendakari, son un síntoma y una  nota para después hablar de él como socio preferente.

Ha ganado el españolismo madrileño porque se ha permitido que Madrid sea la quintaesencia de España. Ha ganado lo malo conocido como dice la nueva Ayuso, Beatriz Fanjul. Ha  ganado el populismo más barato. Sí, pero el PSOE, Sánchez y Redondo tienen inmensa culpa en ello.

Decía Gandhi que si hay un idiota en el poder es porque quienes  lo eligieron están bien representados.

Pues eso.