La «X» de los GAL, no tiene ni vergüenza ni pudor. Con su pasado y su presente se permite el lujo de dar lecciones a sus propios compañeros arremetiendo contra Pedro Sánchez en la recta final de la campaña madrileña, uniéndose a otros jetas profesionales como, entre otros, Joaquín Leguina, Fernando Savater, o Nicolás Redondo Terreros.

Felipe Gonzalez asegura que «una de las palabras que más se usa en cualquier tipo de caudillismo populista es la libertad aunque esta nunca se refieren a la de los otros sino a la de ellos«.  El ex-socialista se expresa así en el avance del primer episodio de su podcast, titulado Sintonías Infrecuentes, y en el que dice que «la realidad que vive angustiosamente la gente cada día no se corresponda con el debate que cada día puede oírse en el Parlamento«. Ojo, que quién lo dice es un multimillonario beneficiado por las puertas giratorias y lo hace desde el sillón de un Consejo de Administración o, directamente, desde su yate.

Populista es decir que el populismo ofrece a los ciudadanos «una respuesta simple a un problema complejo» en «situaciones de crisis, de agobio y de angustia en el momento que vive España se ve una ausencia de liderazgo desde el respeto institucional y la centralidad de gobernar para todos«.

En este primer episodio, llamado «Liderazgo versus Caudillismo«González viene a decir que en la política actual no hay líderes que ofrezcan un proyecto con dimensión de medio y largo plazo con el menor carácter mercenario posible». Traducido: Carga contra los suyos, carga contra el PSOE y, de forma muy directa, lo hace contra su Secretario General y Presidente de «Marca España«(en especial cuando se refiere a que los hay los que solo quieren un proyecto para ellos mismos o para mantenerse en el poder).

De la misma forma, este SINVERGÜENZA (con todas sus letras y en mayúsculas) lamenta «que los políticos no se hagan cargo del estado de ánimo de los demás… Cuando todo está mal, aparece ahí un tío y dice que todo está bien y que el futuro es cojonudo. Oiga, pero usted no está viviendo la realidad de sufrimiento que estoy viviendo«, No perdamos de vista que este tipo se negaba, desde su sillón en el Consejo de Administración de una empresa energética, a no condonar ni un céntimo las deudas a los ciudadanos inmersos en una brutal situación económica derivada de la pandemia.

Termina destacando que en «política, como en la vida, no es raro meter la pata… lo que es raro es que el que mete la pata no la saque rápido«. Y lo dice nada menos que el monárquico, insolidario y millonario Felipe González.

No me digan que no es como para darle un par de tortazos a este jeta y, «por consiguiente», meterle el puro por donde amargan los pepinos.