Hoy, lunes 26 de abril, se cumplen 84 años del Bombardeo de Gernika.

La población civil indefensa fue banco de pruebas de la aviación fascista. Mucha gente volvía del mercado de abastos de Gernika cuando fue vilmente masacrada en aquélla cobarde acción. Aquéllos civiles fueron asesinados ya que jamás podrá ser considerado un acto de guerra.

En 1997 el entonces presidente alemán, Roman Herzog, pidió perdón en nombre de su País con una solemne declaración, a la cual siguió otra (al año siguiente) del Parlamento alemán que, de forma unánime, trasladó sus disculpas por el bombardeo. También pidió perdón la República italiana. Estas Repúblicas pidieron perdón y les honra como Estados. «Marca España«, ese país de pandereta donde tantas y tantas veces se exigen perdones y condenas (como volvemos a ver estos días), aún no lo ha hecho. Ya va siendo hora de que también asuma esa parte de responsabilidad histórica (que le corresponde) y exprese dicho perdón para cubrir así un vacío que aún hoy está pendiente.No le vale para justificar la ausencia de esta reparación el argumento de que los hechos ocurrieron bajo responsabilidad de un Gobierno ilegítimo, el del genocida sublevado Franco. Si las instituciones alemanas e italianas lo hicieron al reconocer la implicación de la Legión Cóndor (así como de la Aviación italiana) y la responsabilidad subsidiaria de sus Estados, también entonces, bajo sendas dictaduras de Hitler y Musolinni. Si el militar rebelde Franco, tras la sublevación que conduce a una Guerra Civil para derrocar al legítimo régimen establecido (la IIª República) se erige como Jefe del Estado español, por mera lógica, ya se reconoce la existencia de un Estado que, unos años después, es reconocido como tal por Naciones Unidas.

Así, tenemos a un sanguinario dictador que, como Jefe del Estado muere de rositas en la cama tras nombrar sucesor a título de rey al siguiente Jefe del Estado. Y lo hace en la figura de Juan Carlos Borbón. Este aceptó dicha Jefatura tras tener que jurar los Principios Generales del Movimiento. y las Leyes Fundamentales de la dictadura. Con todo esto quiero decir que los que se niegan a pedir dicho perdón confunden (o quieren confundir) el concepto Estado con el concepto Gobierno. Nadie está exigiendo dicho perdón y reparación a ningún Gobierno del color que sea sino al Estado español.

A estas alturas nadie discutirá que la Jefatura del Estado recae en los Borbones ni que esto es así por aquello del famoso «atado y bien atado«.Por ello, dicho perdón se ha de pedir por la actual Jefatura del Estado (como lo hizo la alemana y la italiana) y, ya que van por la vida de monarquía parlamentaria, tampoco sobraría (como hicieron alemanes e italianos) una Declaración Institucional en las Cortes Generales (Congreso de los Diputados y Senado). Pero, ¿Por qué no lo hacen? Es sencillo. Significaría reconocer de quiénes son herederos políticos… algo que todo el mundo conoce pero que los Borbones jamás han querido asumir. Es lo que tiene vivir en una realidad paralela y por encima del bien y del mal.

Los defensores de esta postura alegan que la responsabilidad sobre el bombardeo recaería en el Estado vigente aun estando en tiempos de guerra. O sea, que la tomadura de pelo y de desvergüenza llega al punto de intentar hacer ver que la responsabilidad sobre aquél asesinato colectivo en forma de bombardeo recaería en la República. Y ya no es que sea la historia o relato «oficial» de la dictadura franquista sino que, a día de hoy, hay quién mantiene dicha tesis. Perfecto… le daremos la vuelta. Si quién debe pedir perdón es la República, que lo haga la Tercera como heredera de la Segunda. Tengo claro que no habría mayor problema en hacerlo y, por mí, si ha de ser así, como si se proclama pasado mañana.

Lo que tenemos claro es que ni el PSOE ni las tres extremas derechas españolas están por la labor de pedir a la Jefatura del Estado nada por el estilo. Nada nuevo bajo el sol (ni cara a él).

Mientras tanto, nosotros seguiremos dedicando nuestro recuerdo porque «Marca España» no está ni se le espera. En Madrid, de todo esto, solo les interesa el cuadro de Picasso. Hasta ahí les llega la ética y la vergüenza que no tienen.Vox llegó a tener un candidato (Por Albacete) que afirmaba: «El bombardeo de Gernika se lo inventaron los ingleses”. Este impresentable ultra, Fernando Paz, quién nunca ha escondido su vena más homófoba, ni sus tesis que niegan el Holocausto. Como buen tertuliano de Intereconomía, llegó a acusar a Inglaterra de elaborar propaganda sobre el bombardeo Gernika: “Fue un mito construido por Inglaterra por el diario Times para justificar el programa de rearme británico”. Más recientemente, a las ultras Macarena Olona y Rocío Monasterio se se les ha llegado oír que «Gernika la incendiaron los rojos» o que es un cuento «inventado por los separatistas vascos filoetarras«.

¿Y, luego, me preguntan a mí por qué solicito su ilegalización? ¿Y, luego, me dicen a mí por qué no condeno que les echen piedras?

La respuesta es clara: Se les ha de ilegalizar antes de que el cáncer se expanda en metástasis. Y lo de las piedras no lo condeno porque tienen a sus propios militantes entre el público que las arrojan. Es decir, que se las echan ellos. Total… Si dicen que los de Podemos se queman sus sedes en Cartagena y que se auto-envían cartas con balas de CETME, contratar a sus propias gentes para auto-lapidarse tampoco es nada extraño. De hecho, es la realidad. A ver si apuntan mejor!!!