A raíz del denigrante artículo, la semana pasada, del dirigente de Sortu J. M. Olarra en donde, entre otras cosas ensalzaba al Che Guevara, un exiliado cubano me ha enviado esta dramática fotografía de 1960.

La instantánea es de Andrew López hecha para United Press International y ganó el premio Pulitzer en 1960. Es un retrato en blanco y negro que refleja el  dramático momento en el que un sacerdote da la extrema unción a un militar del ejército cubano que se encuentra de rodillas, antes de ser fusilado por orden del Che.

A Ernesto Guevara se le atribuyen cientos de fusilamientos en la fortaleza de la Cabaña, el lugar en la Habana que Fidel Castro escogió como prisión para quienes habían sido miembros del ejército de Batista. El Che fue el verdugo de la fortaleza militar en donde primero fueron ejecutados hombres de Batista y luego opositores anticastristas condenados a muerte sin ningún tipo de garantías procesales. El mismo método asesino del  franquismo  como hizo con los gudaris y militares  republicanos. La revolución para durar necesitaba amedrentar con la fuerza y lo lograron. Llevan más de sesenta años en dictadura.

Quien me envía esta dramática fotografía me comenta. ”Esta fotografía no aparecerá en ninguna camiseta”. Tiene razón. Solo aparecen en esas camisetas negras que exhiben los de la IA la foto del Che Gevara como un idealista revolucionario  sacada por Alberto Díaz (Korda) que sigue exhibiendo los de Sortu. ¿Se darán cuenta que  lo que exhiben es también  la imagen de un  asesino?.