Una delegación de diputados venezolanos fue recibida por funcionarios del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) en Bruselas «a petición suya», confirmó  un portavoz de esa unidad capitaneada por el alto representante para la Política Exterior dela UE, Josep Borrell. También lo hizo con Putin, que le sacó la situación catalana y con Lukashenko sin el menor éxito. La diplomacia de Borrell es un completo fracaso.

En esta ocasión y presionado por su antiguo presidente, Zapatero, mete la nariz y trata de negociar con representantes de un poder que ningún país de la UE reconoce.

«Los funcionarios del SEAE se reunieron con una delegación de diputados venezolanos de la Asamblea Nacional de 2021 a petición suya», manifestó el portavoz de Exteriores Peter Stano y se quedó tan ancho, o tan preocupado.

Precisó que aunque, en general, el SEAE no informa sobre ese tipo de reuniones «técnicas», que “forman parte de la rutina diplomática diaria», en este caso «particular» hacen una excepción por haberse «difundido algunas percepciones erróneas» sobre esa cita en la prensa.

Precisó que en ese encuentro «los funcionarios del SEAE reiteraron la posición de la UE sobre la falta de legitimidad democrática de las elecciones legislativas de diciembre». Entonces, ¿por qué se reunieron con ellos?.

Además, recordaron a la delegación venezolana «la necesidad de aumentar el acceso humanitario para hacer frente a la dramática situación en Venezuela, así como la disposición de la UE a apoyarlos esfuerzos de diálogo para superar la crisis política, particularmente ante el agravamiento de la pandemia de Covid-19».

«Tal y como se recoge en las conclusiones del Consejo de enero sobre Venezuela, la UE seguirá comprometiéndose y trabajando con todas las partes interesadas en Venezuela para fomentar el diálogo pacífico y una solución democrática y sostenible a las crisis del país», concluyó Stano, que no precisó la composición de la delegación venezolana ni el momento en que se produjo la reunión.

Según algunos medios, la delegación venezolana estaba encabezada por la vicepresidenta del Parlamento, la chavista Iris Varela.

Lo que le viene a Borrell son la petición de explicaciones por esta reunión que no obedece a una estrategia seria europea sino simplemente a acceder a la petición de los chavistas para tratar de demostrar que en Europa les reciben. Nada más.