¿Recuerdas tus pantalones de pata de elefante? ¿Fuiste a una boda con el pelo de la rubia de Los Angeles de Charlie? ¿Escuchas la letra de Un rayo de sol y aún se te mueve el pie?

Cuando éramos horteras, un libro de Oché Cortés (comunicador de radio y TV, escritor, cantante y músico) y publicado por Plaza & Janés, es un divertido recorrido por una de las décadas más rompedoras e imitadas del siglo pasado. Poniendo hincapié en lo musical y en la cultura pop, el libro es una máquina del tiempo de la España que empezó a dejar el blanco y negro atrás para convertirse en un país de luz y de color.

Es todo eso y muchas más: infancias de niños en las calles jugando al pequeño saltamontes de Kung Fu, novios de discoteca y copas de San Francisco, bandoleros de patilla, pelo hasta en las encías y televisiones en blanco y negro con filtros de colores. Todo ello visto desde la narración de quien vivió la época con la intensidad de un adolescente que soñaba con hacer radio y parecerse a Joaquín Prat.El libro nos hace un recorrido (desde la primera a la última página) por toda una década, desde finales de los años sesenta hasta principios de los ochenta, donde nos cuenta con una cierta ironía y con mucho sentido del humor, todos los pormenores de aquellos años vividos. El autor ha tenido el acierto de estructurar los temas como si fueran singles de los antiguos discos de vinilo, donde cada uno de ellos está dedicado a un tema diferente según el año, la moda, la publicidad, en resumidas cuentas, aflorando todas las cosas importantes que sucedieron cuando se comenzaban a respirar ciertos aires de libertad y nos arrastraba a ello con su música. Así, los capítulos, cuyos títulos son el nombre de una canción o una frase que hace alusión a algún hecho concreto de especial relevancia para los españolitos de entonces, como por ejemplo: “Amigo Conductor” (una canción de Perlita de Huelva que para muchos jóvenes de esta época actual es desconocida), “Gavilán o Paloma”, “Fiebre del sábado noche”, “con capitán Trueno haz que gane el bueno”, “La vida es una tómbola”, “Habla pueblo habla”, “Viva Eurovisión”, etc.

Además, en el libro podremos ver también una gran cantidad de fotografías y recortes de prensa de la época, algunas de ellas del archivo personal de Oché Cortés, quién nos va haciendo un recorrido por situaciones curiosas, como por ejemplo por cómo eran los viajes que se realizaban, qué coches había entonces (Simca 1000, el Seat 600, el Seat 850, el 1430, el Gordini, …). Recordaremos también las películas que en ese momento ponían en los cines, tanto las nacionales como las que venían de América, a los artistas locales, como Manolo Escobar, Concha Velasco, Gracita Morales, Antonio Ozores y otros muchos más que formaron parte de la historia de nuestro cine marcando tendencia.

Hablando de la buena música de la época, tenemos que destacar que algunas de ellas se convirtieron en himno, como por ejemplo “Libertad sin ira” de Jarcha, reivindicativa y potente, porque en aquel momento algo estaba cambiando en nuestro país. Fallecía felizmente en la cama el dictador y genocida Franco y se atisbaba una democracia (aún no plena) con mucha ilusión, disfrutando de una nueva etapa llena de libertades y nuevos aires, marcada quizás al comienzo por el cine del destape y la libertad en las letras de las canciones, que hasta el momento eran duramente censuradas.

Luego estaba la música que se bailaba en las discotecas. Era la etapa de Tony Manero y Georgi Dann, melodías muy bailables, que sonaban en los guateques donde ligábamos y bailábamos muy agarraditos. Llegaba la música internacional que pegó bastante fuerte y con cantantes y grupos que hoy siguen siendo conocidos, cuyos trabajos disfrutábamos en las cintas de cassette y los LP. Al fenómeno de Eurovisión el autor le dedica un single completo (capitulo), haciendo un buen repaso a toda la historia del festival durante esos años, y con respecto a la televisión, recordaremos que tan solo teníamos dos cadenas, que pasamos de verla en blanco y negro a verla en color, y que los más pequeños tenían programas como los Payasos de la Tele o los Chiripitifláuticos con Valentina y el Capitán Tan. También nos llegaban series de fuera que se emitieron con gran éxito como Colombo, Kojak o Starsky y Hutch, por ejemplo.

Podría seguir enumerándoos peculiaridades y acontecimientos que ocurrieron, pero es mejor que leáis el libro donde además encontraréis muchas anécdotas relacionadas con la publicidad, la moda, los cómics, y sobre todo la música, mucha música; así que no podéis dejar de leerlo, os mostrará una forma de vida muy distinta de la actual, ni mejor ni peor, pero donde las ilusiones de todo un pueblo avanzaban al ritmo de la música.

Definición de hortera: “El que, aunque pretende ser elegante o moderno, resulta vulgar, ordinario y de mal gusto”, y aunque los que vivimos esa época no estamos muy de acuerdo con esta definición, con el paso del tiempo nos causa mucha risa vernos.