Las semillas de las cepas autóctonas son las progenitoras de toda la enorme cantidad de variantes modernas. Para conocer cuáles fueron sus inicios, debemos explorar el origen de estas plantas ancestrales y las características propias de cada una de ellas.

Las variedades autóctonas se pueden definir como un cultivo silvestre de cannabis que fue poco a poco evolucionando en medio del aislamiento de una región geográfica específica. Luego de algunas generaciones, cada una de estas cepas fue adquiriendo sus características diferenciadoras, las cuales fueron necesarias para sobrevivir en la región donde evolucionaban lentamente.

Durante la década de los 70 y 80, los aficionados al cannabis viajaron por todo el mundo para recolectar las cepas autóctonas  para cultivarlas posteriormente en sus hogares. Estas llamadas “reliquias” (cepas) se propagaron por zonas como California y gran parte de Europa.

Las semillas autóctonas son las más valiosas para la cría, porque son las ganadoras del juego de la supervivencia de los más aptos, por lo que serán capaces de producir las semillas de mejor calidad.

¿Cuáles son las cepas de cannabis más antiguas?

Una vez se tiene conocimiento acerca de lo que es el cannabis silvestre, es posible examinar las cepas ancestrales. Estas antiguas cepas son las bases de cientos de variedades disponibles en la actualidad.

Afgana

La hierba afgana, como su nombre lo indica, proviene de Afganistán. Es una de las variantes autóctonas más reconocibles. Fiel a su especie índica, produce un ciego prolongado y agradable, con el que quedarás pegado al sofá con una sensación que combina bastante bien con su mezcla de aromas dulces, espaciados y a Skunk.

Suele alcanzar alturas manejables, produciendo cosechas abundantes, a pesar de que su estructura es muy compacta. Por otro lado, sus cogollos son densos y pesados. Si aún no la has probado, luego de hacerlo te advertimos que te convertirás en un fanático de la cepa afgana por toda tu vida.

Tailandesa

A diferencia que la cepa afgana, la tailandesa es una sativa pura. Por lo que produce un ciego cerebral más energético, siendo muy extendido su consumo en las mañanas.

Sus efectos están relacionados con la inspiración y la creatividad, popular entre artistas para superar los bloqueos creativos. Si necesitas ser productivo, es la cepa perfecta, por lo tanto, a menos que debas necesites tener las energías al 100% y mantenerte despierto, no debes consumirla por la noche.

Existen varias variantes cuyas bases son tailandesas, como la Thai Fantasy, muy fácil de cultivar y bastante resistente a las condiciones más duras, una cepa resistente y vigorosa. Por otro lado, la AK-420 es una variedad perfecta para los cultivadores novatos, bastante robusta y productiva.

Nepalí

Se refiere a las cepas originarias de toda la región nepalí, incluyendo el país en sí y sus áreas circundantes.

La genética nepalí tiene sabores terrosos, con ciertos toques a frutas del bosque. Su popularidad está relacionada con sus efectos relajantes e inspiratorios, bastante propios de la especie indica, mientras que su perfil de crecimiento está más relacionado con una sativa.

La Nepal Jam es el perfecto ejemplo de la genética nepalí. Da cogollos increíbles, sin importar si se cultiva en exterior o interior. Aunque, si lo que buscas es algo más potente, la Visión Cookies es la opción genética nepalí más indicada.

Hindu Kush

Una cepa silvestre de las montañas con el mismo nombre, se trata de una de las genéticas más populares que existen. El clima de la región, que se extiende a lo largo de la distancia entre Pakistan y Afganistan, dio origen a una genética robusta conocida en todo el mundo.

Su olor es más que suficiente para entender por qué la región es famosa por su hachís; combina el aroma a especies, con algunos matices a almizcle que logran ese inconfundible aroma a hachís de la old school.

Esta variante produce ciegos corporales intensos y una estimulación mental alegre. Si eres un consumidor terapéutico, se trata de una de las mejores cepas para tratar el insomnio, el estrés o incluso la depresión.

Si buscas un híbrido perfecto para el cultivo en interior, la Kalini Asia es la apuesta más acertada. Es un cruce entre la Hindu Kush y la Pure Purple Afghani; sus 22% de THC y sus cogollos de excelente calidad serán más que suficientes para enamorarte.

Aceh

Esta particular cepa autóctona sativa pura, proviene de indonesia, específicamente de las montañas de Aceh.

Su aroma es dulce con ciertos matices tropicales, mientras que su sabor es terroso, dulce y bastante fuerte. Se trata de una cepa perfecta para combatir trastornos de ánimo gracias a su efecto eufórico.

Aunque esta variante tiene una cantidad de THC menor a la mayoría, su efecto suele ser descrito como potente y lleno de energía. Su resistencia es indiscutible, se adapta al clima cálido y húmedo de forma perfecta, pudiendo cosechar esta variante pura en menos de 10 semanas.