En el colmo del despropósito, para no «soltarlo» de golpe y sin anestesia, ya nos van diciendo que 13.000 aficionados podrían disfrutar del fútbol en Bilbao. Así lo han acordado la UEFA, el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Bilbao. No deja de ser otro paso para que la Eurocopa pueda celebrarse en nuestra Villa. En realidad, nunca han abandonado la idea porque, como se observa en la fotografías, ya se ha llevado a cabo una costosa pre-instalación de infraestructuras en la explanada de San Mamés.

Incluso los trabajadores de esa infraestructura tenían «ordenado» mentir a las y los ciudadanos que les preguntaban por qué acotaban esa zona de juegos y esparcimiento a sus txikis. Yo mismo, que vivo enfrente, no daba crédito así que me animé a preguntar a una persona que parecía tener mando en plaza.

– Hola, ¿Trabajas aquí?
– Sí.
– ¿Qué estáis haciendo… Para qué estáis montando este tinglao?
– Vamos a instalar las escaleras mecánicas del Estadio.

De primeras, no me chirrió demasiado porque sabía que era un proyecto previsto por la Junta Directiva del Athletic Club y que, al haberse aprobado los Presupuestos del Club, perfectamente se podría acometer esa obra aprovechando la ausencia de público en San Mamés.

Pero soy una persona que me quedo con pequeños detalles. Observé que en la cinta de la acreditación que colgaba del cuello de ese operario ponía «Eurocopa2020-Eurocopa2020-Eurocopa2020…«. Raro para un instalador de escaleras mecánicas. Y en la propia acreditación ponía lo mismo y, encima de su foto, estaba el logotipo de la UEFA. Debajo figuraba su nombre: Roberto (también me quedé con sus apellidos pero no vienen al caso). Como diría «Papuchi«, el padre de Julito, «raro-rarooo-rarooo«. No tengo ni idea de por qué me estaba mintiendo. Igual pensó que era de «los del dron». A saber…

Volviendo al asunto que nos ocupa, sabemos que, tras varias semanas de trabajo conjunto, ayer ,7 de abril, se envió (por medio de la Real Federación Marca España de Fútbol, la documentación requerida por la UEFA en relación a los posibles aforos de público en la Eurocopa-2020 en la «Sede de Bilbao» en la que se compromete hasta con un 25% de público en San Mamés para presenciar la Eurocopa-2020. Bilbao y Osakidetza ha firmado los documentos que exigía la UEFA pero con indicadores que están aun lejos de los datos de la pandemia en Euskadi.

De este modo, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y el Departamento de Salud del Gobierno Vasco han firmado y cumplimentado dichos documentos solicitados por la UEFA y por los que, en base a los criterios, indicadores y valores determinados por las autoridades sanitarias competentes. También el Alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto (a quién envío un mensaje de ánimo y le deseo una pronta recuperación) ha enviado una carta de agradecimiento al CEO de la UEFAMartin Callen, por las facilidades dadas y la buena disposición en las relaciones entre el máximo organismo del futbol europeo y la «Sede Bilbao» para la Eurocopa-2020.

Pero… (siempre hay «un pero») las autoridades sanitarias han hecho públicos los indicadores por los que se comprometen a posibilitar ese 25 % de público en San Mamés:– Que hubiese 40 casos por 100.000 habitantes en la incidencia acumulada (actualmente estamos en casi 400/100.000 habitantes).
– Que el 60% de población estuviese inmunizada (en estos momentos lo está solo un 5,5 %).
– Que hubiese un 8% de ocupación hospitalaria (algo improbable en el mes de junio).
– Que la ocupación de plazas UCI fuese del 2% (ahora tenemos una ocupación del 30%).
– Que existiese una Trazabilidad de un 90% (en la actualidad se sitúa en el 40%).

En resumidas cuentas, que si se cumpliesen esos parámetros (algo casi utópico), yo seguiría sin poder acceder a San Mamés para presenciar un partido del Athletic Club pero, curiosamente, a mi localidad si podría acceder Manolo el del Bombo para presenciar un partido de la Selección «Marca España«. Curioso.

Vamos a ver: En condiciones normales a mi me la trae al pairo que juegue España o Burundi. Sería consciente del impacto económico derivado de lo que gentes de otros países iban a dejar en nuestra Villa: Hostelería, hotelería, comercio… Pero, insisto, en condiciones normales.

Y porque, por desgracia, no estamos en condiciones normales, lo que no se puede consentir es un manifiesto agravio comparativo por lo que, supongo, que no vamos a hacer las cosas sin cabeza. Si no se puede, no se puede. Mala suerte (para todos, no solo para algunos que cumplimos con todo).

Y digo esto porque hay una irresponsable esperanza de se puedan rebajar (o relajar) las exigencias. ¿Rebajar las medidas sanitarias simplemente por la cabezonada de que se tenga que jugar en Bilbao una Eurocopa? Mucho ojo con esto. La gente normal y corriente (la que seguimos al pie de la letra lo que nos indican nuestras Autoridades sanitarias) no vamos a consentir ni permitir excepciones de ningún tipo. Se nos pide paciencia… que ya habrá tiempo para celebraciones y fiestas. Pues la tendremos, pero, si no podemos salir, nadie puede entrar. Si no podemos entrar en San Mamés tampoco va a entrar Manolo, su bombo o el alcalde de Artziniega.

Espero que no pongan a prueba la demostrada paciencia de la ciudadanía de Bilbao por una simple cabezonada. Y, si ha costado dinero a las arcas públicas, ya se recuperará en otro momento. Si se nos pide que dejemos nuestros compromisos familiares y sociales para cuando todo esto pase, pues, cuando pase, que venga Manolo a darnos la cencerrada con su subvencionado y esponsorizado bombo, la cabra de la Legión y quién quiera venir a nuestra Villa.

Pero en junio NO. Nuestra salud está por encima de «eventos» que ni nos van ni nos vienen. Que se la lleven a otra parte, que la disfruten y que se contagien por ahí. Además, tampoco nos engañemos: El propio Rubiales y su RFEF son los primeros interesados en «olvidarse» de la «Sede Bilbao«. Como suena. Y no hay ni un solo o sola responsable municipal que pueda negarme este último extremo.

Mejor.