En los últimos años la banca ha endurecido los requisitos a la hora de conceder hipotecas accesibles para quienes se deciden a comprar una vivienda. Una tendencia que se vio incrementada a raíz de la pandemia por el coronavirus, pero ante la que aún es posible optar a una hipoteca sin entrada o al 90% de financiación gracias a las consultorías y a los mecanismos financieros existentes

Desde la crisis de 2008 que hizo tambalear los cimientos de la banca y en definitiva del sector financiero, especialmente en España, las entidades bancarias endurecieron sus requisitos para conceder hipotecas ante los impagos, endeudamientos y embargos que se sucedieron en masa.

Esto provocó que muchas personas, pese incluso a tener una condición laboral estable y una situación económica boyante, no pudiesen solicitar una hipoteca o en el caso contrario, las condiciones de la misma eran con un tipo de interés excesivamente alto.

Esta tendencia se fue revirtiendo paulatinamente en los últimos años, cuando tanto bancos como particulares comenzaron a ver la luz al final del túnel y la recuperación económica permitió que la banca abriese la mano, relajando así la situación. Todo bajo unos requerimientos más laxos para los usuarios en el momento de poder optar por una hipoteca sin entrada que por otra parte, es mucho más factible de conseguir bajo el asesoramiento hipotecario que empresas especializadas ofrecen a los clientes.

Estas hipotecas del 100% de financiación cubren el valor total de la propiedad que se va a comprar, sin tener en cuenta los gastos a mayores como impuestos, notaría o gestoría. Si bien es cierto que los bancos conceden este tipo de financiación, también es una realidad que lo hacen en base a unos criterios estrictos y con cautela. En un caso así, lo más recomendable por los analistas es ponerse en manos de una empresa especializada en el marco financiero-inmobiliario, ya que son capaces de facilitar el acceso a crédito gracias a las herramientas de la consultoría y la intermediación financiera.

En cualquier caso, para poder solicitar una hipoteca sin entrada y al 100% de financiación, es condición indispensable cumplir ciertas condiciones como: Contrato de trabajo fijo y con determinada antigüedad, dos declaraciones de la Renta, no tener deudas financieras de ningún tipo, contar con un aval, ahorros para gastos que equivalgan al 10% del importe de la compra y que la cuota de la hipoteca no supere el 30-40% del sueldo neto.

Cumpliendo estos requisitos y con el asesoramiento antes comentado, es muy factible que un particular pueda optar a una hipoteca al 100%, aunque las reglas del juego han variado un ápice en el último año debido a un elemento externo que ha trastocado el panorama.

La pandemia cambia las condiciones

La irrupción del coronavirus y la consiguiente pandemia a nivel mundial, con medidas como el confinamiento y la sucesivas restricciones, tienen como consecuencia una nueva crisis en la que se suceden los ertes, así como la pérdida de empleo y poder adquisitivo entre la población. Es por esos motivos que desde el pasado año 2020 la banca volvió a endurecer, ligeramente, los requisitos para las hipotecas que pasan de ser del 100% de financiación al 90%.

De este modo la hipoteca 90 ofrece al particular la posibilidad de conseguir una mayor financiación, permitiendo así acceder a una vivienda con menos ahorros. El tiempo para solicitar y recibir respuesta en este tipo de hipotecas suele ronda una semana, siempre teniendo en cuenta que el cliente contrate los servicios de asesores hipotecarios.

Estos asesores son los encargados de recabar la documentación necesaria, hacer un estudio de endeudamiento y agilizar los trámites con las entidades bancarias colaboradoras para conseguir finalmente con éxito la hipoteca al 90% de financiación.

Pese a que la situación económica mundial ha llevado a las entidades bancarias a retroceder un pequeño paso atrás y ser más precavidas en el momento de conceder créditos, los requisitos continúan siendo medianamente accesibles para los particulares, sobre todo si cuentan con el asesoramiento de una compañía especializada en el ámbito financiero-inmobiliario.