Vivimos una realidad política contradictoria en la que la fraseología belicista de quienes ocupan el gobierno hace avistar un paisaje efímero que no puede pactarse con el tiempo. Algunos confunden las actas judiciales con la historia y su gestión, en la que prima la ideología, alcanza esa “capacidad negativa” que no permite unir los hechos a la razón. Son, en definitiva, personajes descartables, narcisos empalagosos en el gobierno, frangollones en las toperas de sus partidos. Tras los fracasos de las mociones de censura en Murcia y Castilla y León, desde el presidente hasta la señora Lastra han salido en tropel para comentar el “culebrón Rociíto”, uno de esos programas triviales cuyo peligro social encierra el riesgo de convertirse en modelos mediáticos. Todo se resumen en un sub-mundo aderezado por los “paquetes” en los que se vende boda, luna de miel, embarazo y bautizo contra la entrega de un cheque con varios ceros. Lope de Vega en el “Arte de hacer comedia” escribió: “Y mientras que lo paga el vulgo es justo hablarle en necio para darle gusto”.

Otrosí Digo

La carencia de vacunas, su distribución y su desmañada organización lucha contra la pandemia y todavía no ha evitado que la bacteria siga resistiendo. Desde Europa tampoco la sensatez y el talento se ha desplegado. El turismo y la gastronomía son el gas de nuestra economía y la UE gobernada por políticos mediocres sin virtud no se han dado cuenta. Aquí han salido a la calle los peluqueros solicitando la rebaja del IVA. Este es un gremio en el que no abundan los profesionales zurdos, episodio que nos recuerda la dextocracia, señalada por The Economist. Recordaba el periódico inglés que en las escuelas británicas uno de cada diez niños es zurdo, y que el idioma inglés ensalzaba a la mano derecha. En nuestro país el bable asturiano y la fabla aragonesa se incorporan a la serie de lenguas vernáculas que pueden utilizarse en las Cortes a través del pinganillo traductor, concesión de Zapatero a quien sienten alergia en el sistema constitucional español. En La Coruña a los socialistas municipales no les salen las cuentas. Hay un desfase de 22 millones en los ingresos, porque los presupuestos no se pueden usar como un chicle. En el cortejo socialista hace falta un cornijal matemático porque el socialismo se vuelve más vulnerable al tocar poder por falta de mesura en el uso de los cargos y de buena administración. Ahora se ocupan de buscar deudores a quienes endiñarles sus acreencias.

Anécdota

El transfuguismo ha convertido la política en un trampantojo en el que la lealtad es superada por la ambición y los intereses partidarios. El culmen del chalaneo se alcanzó en Meira (Lugo) hace pocos años, cuyo alcalde socialista Don Miguel García ostenta el triste récord de haber sido el regidor que menos duró en el cargo. La misma noche de su elección, desde Santiago el PSdeG le obligó a ceder el cetro al representante de Terra Galega a cambio de las alcaldía de Castro de Rey, Láncara y Samos, ante la sorpresa de los pasmados vecinos, cuya voz no había sido escuchada.