Al paso que lleva, Pepito Martínez Almeida va a crecer, pero no de estatura sino nasalmente. Puede ser que desconozca los Estatutos de su corrupto Partido Popular pero, mientras no se modifiquen, esa banda delictiva (como reza en alguna sentencia) tiene los que tiene. Sin ir más lejos, anteayer, su última ocurrencia fue exigir a Pablo Iglesias (Podemos) y Edmundo Bal (Ciudadanos) que dejen sus escaños en el Congreso.

Todo eso que «exige» sería perfecto pero si él fuese coherente. Y no lo es. Hay docenas de casos pero tomemos por ejemplo Andalucía (donde andan a sopapos en sus procesos internos entre los de «El Boni» (Juanma Moreno) y los de Teo («el tiragüitos«). Cinco alcaldes del PP compatibilizan el cargo con el de diputado nacional o senador, tras la renuncia de Loles López a la alcaldía de Valverde del Camino (Huelva), quien desempeñaba esta responsabilidad junto a la de secretaria general del PP-A y senadora. Se trata en concreto de los alcaldes de Palos de la Frontera (Huelva), Carmelo Romero, diputado en el Congreso (el franquista que dijo a Errejón desde la bancada del PP que se fuese al médico); y de los regidores de Tomares (Sevilla), José Luis Sanz; de Cabra (Córdoba), Fernando Priego; de Vejer de la Frontera (Cádiz), José Ortiz; y de Algeciras (Cádiz) y José Ignacio Landaluce, todos ellos senadores.

Según los estatutos del PP (que desconoce de cabo a rabo Pepito Pinocho) solo sería incompatible el cargo de alcalde con el de diputado, pero no el de alcalde y senador. De hecho, el aún presidente de la Junta de Andalucía y del PP andalúz, Juanma Moreno, siempre ha defendido en público la idea de «una persona, un cargo» como medida de regeneración democrática.

Pese a ver como desde Génova han impuesto su candidatura en Sevilla, ese convencimiento llevará con toda probabilidad al líder de los populares andaluces a defender esta teoría de cara a una modificación estatutaria en el próximo congreso nacional que celebre la formación corrupta cuando le interese celebrarlo al «menor de los Alcántara«.

Otros alcaldes del partido que junto con Loles López decidieron dejar el sillón para no acumular cargos institucionales fueron los exalcaldes de Almería y Jaén, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador José Enrique Fernández de Moya, respectivamente, hoy diputados en el Congreso. A ellos se unió el exalcalde de Gádor (Almería), Eugenio Gonzálvez, actual senador.

Entre otros populares que también duplican cargos sin ostentar la responsabilidad de la alcaldía se encuentran los portavoces municipales en los Ayuntamientos de Sevilla y Córdoba, Juan Ignacio Zoido y José Antonio Nieto (ex-ministro incompetente de Interior y ex-secretario de Estado incapaz de Interior), ambos diputados en el Congreso. Junto a ellos, Teófila Martínez, concejala en el Ayuntamiento de Cádiz, es diputada nacional. También en la provincia de Cádiz, Alfonso Candón y María José García-Pelayo son diputados en el Congreso y concejales en El Puerto de Santa María y en Jerez de la Frontera, respectivamente, mientras que María José Alba es senadora y concejal en el Ayuntamiento de San Fernando (Cádiz).

Así que ya sabes, Almeida: Repasa los Estatutos de tu partido corrupto y echa un ojo a las «excepciones» en tu formación de «centro-extrema-derecha». Así, no harías el ridículo como portavoz ya que, aunque sepas vender humo, la gente dispone de estos datos públicos.

Como anécdota, Luis Bárcenas llegó a ser senador por Cantabria y Revilla jamás le vio por sus «tierrucas«.

Vaya banda!!!