Es increíble el paupérrimo nivel del funcionamiento de la sociedad en general, cuando salen críticas por temas y temas, mientras que el fútbol gallego está siendo el único y auténtico culpable de la continuidad de un Presidente condenado y escondido en la ratonera, a espera que amaine el temporal y el fútbol gallego preñado de intereses, enzarzados en guerras cainitas. ¡Manda carallo!

Una resolución del Supremo aclara, que cualquier cargo público, una vez conocida la sentencia, debe dejar el puesto. Existe una duda razonable que suscita entre los profesionales del derecho, dispares interpretaciones, aunque el denominador común, es que el presidente de la RFGF no es cargo público, pero maneja fondos públicos.
Lo condenaron por «manejar» presuntamente de manera irregular fondos públicos. Incomprensible, que lo condenen y continúe en el cargo manejando fondos públicos, aportados por el Estado (CSD) y Xunta (Secretaría Xeral para o Deporte).
El PP abandonó a Rafa a su suerte, creo que la expresión exacta, le indicaron la puerta de salida, pero cobras por asesorarnos. En las zonas de Pontevedra, cercanas al Salnés, hay múltiples comentarios, mencionando que los capitostes de la Xunta y por ende del PPdeG, tienen miedo a que se produzca algún amanecer dourado, auspiciado por el propio Rafael. En otras palabras, hay quien podría tener miedo, o cuando menos respeto, a tomar decisiones, que pudieran abrir la caja de los truenos políticos.
Rafael Louzán utiliza a sus militontos para lanzar mierda al ventilador, mientras el presidente se esconde debajo de la mesa. «Ti fala, que aljo queda». Habrá que llamar a Antón Rebollido (RG) para que lo busque en su programa Milenium.
Según ha podido saber 21noticias, desde la Secretaría Xeral para O Deporte, hay una verdadera e importante intención de desplazar al de Ribadumia de la Presidencia de la RFGF y UFEDEGA, pero buscan los brazos ejecutores para no verse involucrados en el tema.
El fútbol gallego, auspiciado en muchas ocasiones por intereses propios, aunque es de valorar el trabajo desinteresado de muchos presidentes que se enfrentan por el inicio o no inicio de las competiciones, con fuego cruzado entre unos y otros, pero en este momento se callan ante la continuidad de un presidente condenado. ¿Ese es el nivel del fútbol gallego? Bueno, nivel no, infantilismo y falta de criterio, además de algún posible miedo ante las «amenazas» recibidas.
Se ha avanzado con la «Revuelta Irmandiña», muchos presidentes de equipos gallegos, a pesar de la presión ejercida telemáticamente sobre ellos, le han plantado cara al presidente de la RFGF y sus comilitones, mientras otros quieren el comienzo de la competición para hacer caja, la salud no importa, pero si la «plata».
Rubiales no lo cesó, de momento, ni el condenado renunció a la RFEF de la que recibe 100.000 euros para percibir su salario y repartir entre sus acólitos. Los presidentes de las federaciones catalana y murciana, nada más ser investigados, renunciaron a la RFEF. De la RFGF cobra una cantidad importante en concepto, dietas, amen de otras prebendas, con buena retribución, de carácter político por su «asesoramiento», mientras Alberto Núñez Feijóo mira hacia otro lado.
Una recomendación. Los propaladores de noticias falsas, que comiencen a rezar a San Rafael Arcángel, porque el ventilador les puede dar de lleno con la mierda en la boca.
Dijo Louzán en el año 2014. «Estoy indignado y siento vergüenza ante la corrupción. Es triste para la sociedad y para todos los que tenemos responsabilidades públicas El fútbol gallego y quienes mantienen al presidente en el poder, deben estar alegres.