Una casa no siempre puede estar en perfecto estado. El uso, el paso de los días, los meses o hasta los años. Todo eso hace que haya partes de esta que se vayan deteriorando, sobre todo aquellas que no siempre están a la vista. En efecto, estamos pensando en las tuberías.

Grifos, calentadores, cañerías, inodoros, aseos… Todo eso que nos hace mirar siempre a los fontaneros cuando surgen problemas. Todo eso puede tener una mayor vida útil si tienes unas pautas mínimas de mantenimiento. Eso es justo lo que vamos a darte aquí, los consejos más esenciales de fontanería en el hogar.

Consejos de fontanería esenciales

Como bien subrayan los profesionales de fontanerosterrassa.cat, se puede tener una casa con buenas tuberías y grifos en perfecto estado sin tener que estar recurriendo a expertos cada dos por tres. Hay tareas muy sencillas que todos podemos llevar a cabo y que alargan mucho la vida útil de nuestros baños y las cañerías en general.

De hecho, lo que vas a encontrar aquí son precisamente los consejos clave de fontanería. Unas pautas muy simples, pero muy efectivas, para que tengas tu casa siempre a punto. Eso sí, si hay algo que ya se escape a tus capacidades, no dudes en contar con expertos para que le pongan remedio.

Elimina atranques sin químicos

Si hay algún atoro en las tuberías, lo notarás rápidamente. Ahora bien, ¿cómo acabar con estos atranques sin tener que recurrir a productos químicos? Lo cierto es que existen varias formas de hacerlo.

Puedes hacer un gancho casero, con un trapo para evitar dañar los tubos y que permita agarrar el objeto que está causando el atoro. También puedes comprar unos muelles desatascadores, herramientas que van perfectamente para estas situaciones. Solo deben insertarse en la cañería atorada con un movimiento circular, para después tirar. Es muy fácil.

¿Tubería imposible de aflojar? Aplica calor

Es cierto que, en ocasiones, quitar una tubería puede ser un auténtico infierno. La presión del agua, sumada al paso del tiempo, puede acabar provocando que las cañerías queden casi selladas. Y eso, a la hora de desmontar para llevar a cabo alguna tarea rutinaria de mantenimiento, puede complicarte mucho las cosas.

Lo mejor que puedes hacer en estos casos es aplicar calor. Si tienes un pequeño soplete, mejor, ya que podrás aplicarlo directamente y sin pérdidas ni de energía, ni de tiempo. Eso sí, se debe hacer con sumo cuidado y nunca con tuberías de gas. Aunque esto lo damos por sentado.

Cambia las piezas de tu grifo o inodoro con frecuencia

Los grifos y los inodoros son las partes que más se usan de una casa, al menos en lo relacionado con la fontanería. Cambiar las piezas de estos no es nada complicado, sobre todo cuando hay que cambiar la tubería de un lavabo o la cadena del WC.

Estas tareas son fáciles, y deben hacerse con cierta periodicidad para que no haya sorpresas desagradables, ni tampoco fugas que luego traigan “regalito” en la factura del agua.

Actualmente, los grifos se pueden cambiar o desmontar con tan solo tocar un tornillo. En cuanto a los inodoros, si ves que la cisterna gotea por cualquier motivo, siempre puedes cambiar su mecanismo. Ya se pueden comprar las piezas completas para sustituirlas fácilmente, o incluso recambios de partes concretas si es necesario.

Mejora el calentador de agua

Es posible que, con el tiempo, notes que el calentador no logra calentar bien el agua de casa, o que no tiene tanta potencia como deberías. Es algo que, generalmente, se debe a que el agua acumula sedimentos como la cal en las tuberías, lo que impide que fluya como debiera en este circuito.

Es aconsejable extraer al menos un litro de agua de este circuito una vez cada trimestre, apagando para ello el calentador previamente. Después, se pueden limpiar las tuberías con productos especiales. Así, se evita la concentración de este sedimento en el tanque del calentador y este puede seguir funcionando a pleno rendimiento más tiempo.

¿Está bien el cabezal de la ducha?

Seguramente tu ducha, con el paso de los meses, haya empezado a gotear por razones que desconoces. Generalmente esto se debe a que la cinta aislante no está ya bien, y tienes que cambiarla.

Este es uno de los procesos más sencillos a los que te puedes enfrentar. Solamente tienes que desenroscar el cabezal, quitar los restos de cinta, aplicar la nueva envolviendo bien y volver a colocar el cabezal. ¿Sigue fallando? En ese caso, desmonta de nuevo y baña en vinagre durante media hora, limpia y repite.

Revisar cañerías y realizar labores de fontanería con frecuencia es muy recomendable, y casi obligatorio. Se pierde mucho dinero por culpa de las fugas de agua, y todo por no llevar a cabo tareas de mantenimiento que solo requieren minutos. Con esto, al menos tienes una buena base de la que partir.