La consejera vasca de Salud, Gotzone Sagardui, ha lamentado que las peticiones que se realizan desde Euskadi para contar con herramientas que garanticen la seguridad y den cobertura legal a las medidas que se adoptan para frenar la pandemia del Covid-19 no tengan una respuesta «proactiva» por parte del Ministerio de Sanidad.

En un coloquio online organizado por Executive Forum con el tema «Sustraerse a la Covid», Sagardui ha valorado el trabajo conjunto en la Comisión Interterritorial de Sanidad para afrontar la crisis del Covid-19, en la que comenzó a participar en el momento en que el «tema máximo sobre la mesa era la pandemia» y, según ha reconocido, esto es «difícil de gestionar, desde nuestro nivel y a otros niveles también».

Tras afirmar que el trabajo en la Comisión Interterritorial de Sanidad «es bueno» y la comunicación con los consejeros de otras comunidades autónomas ha resultado «muy fácil» porque todos están a disposición de los otros para poder ayudarse, desde las dudas hasta las necesidades en infraestructura», Sagardui ha indicado, además, que, antes con Salvador Ila y ahora con la nueva ministra Carolina Darias, «el trabajo también es fácil, ellos plantean, llaman», aunque ha lamentado que «las dinámicas de comunicación terminan estropeando eso».

«Trabajar conjuntamente tiene que ir acompañado después de que quienes tenemos que llevar a cabo la práctica en nuestros sistemas de salud en nuestros territorios podamos ordenarlo debidamente y, por lo tanto, podamos acompasarlo luego con las comunicaciones públicas que se hacen al respecto», ha advertido.

En ese sentido, ha recordado que ella misma ha manifestado «más de una vez» su «disconformidad» con que «cosas sin tratarse en la Comisión Interterritorial se estén anunciando por parte del Ministerio públicamente en ruedas de prensa» o estén recibiendo las indicaciones «en un mail en el momento en que están haciendo las manifestaciones públicas».

A su entender, eso «no contribuye a un diálogo, a una cogobernanza y a poder ser más eficaces y eficientes». «Si fruto del diálogo es donde realmente salen las últimas decisiones, seguro que lo vamos a mejorar», ha manifestado, para insistir en que «la cordialidad y el intercambio de opiniones se da bien».

Asimismo, ha lamentado que las peticiones que se realizan desde Euskadi para contar con herramientas que garanticen la seguridad y den cobertura legal a las medidas que se adoptan para frenar la pandemia del Covid-19 no tengan una respuesta «proactiva» por parte del Ministerio de Sanidad.

Según ha remarcado, Euskadi reclama que se les den «herramientas, en este caso jurídicas, que garanticen que podamos tomar con seguridad aquellas medidas más adecuadas para cada uno de nuestros territorios de forma inmediata y, además, con la cobertura legal suficiente». En ese sentido, ha señalado que «lo último» es lo ocurrido con la resolución

del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) que permite a los bares y restaurantes de Euskadi reabrir en los municipios que se encuentran en ‘zona roja’ por la alta incidencia de la covid-19.

«Hemos ido adoptando medidas en el LABI respecto a la restricción de la actividad hostelera como una medida para tratar de parar el avance de la pandemia, y ante eso no estamos teniendo una respuesta proactiva, se nos dice que contamos con herramientas pero luego la realidad no lo está demostrando», ha censurado, para afirmar que «estamos a tiempo y todos tenemos la voluntad de mejorar en este sentido y debiéramos de hacerlo sin mucha dilación».

A su juicio, la llegada de las vacunas y el establecimiento de estrategias de vacunación donde todos intentan llegar a «criterios consensuados» y hay «voluntad de compartir experiencias» es «una oportunidad para avanzar en este sentido»

En cuando a la situación de la pandemia, Sagardui ha dicho que en Euskadi está «empezando a descencer», pero se presentan «grandes incógnitas respecto a como van a ser las próximas semanas». «Tenemos la esperanza de que debe ser cuestión de tiempo que cambie la actual correlación entre contagios detectados, hospitalizaciones e ingresos en UCI», ha dicho, para indicar que, en estos momentos, en Euskadi, por cada 100 positivos detectados diez pasan a requerir de hospitalización en planta y uno en UCI.

La consejera ha afirmado que «reducir la presión de la enfermedad en el sistema sanitario hará que se puedan contemplar las medidas de contención de la actividad y de la movilidad desde otra perspectiva». «Ese es el horizonte que nosotros tenemos en estos momentos», ha señalado, para añadir que «nuestra necesidad de seguir luchando contra la Covid es tanta como la de sustraernos de la misma para poder abordar, de nuevo, el reto de la salud de nuestra sociedad desde nuevas perspectivas, en su integridad, lejos de pandemias y de urgencias».

Sobre la vacunación, ha señalado que el criterio prioritario de Osakidetza «fue y sigue siendo garantizar la inmunización con dos dosis ante cualquier problema de abastecimiento, y el tiempo nos ha dado la razón», ya que «en muchos lugares hay verdaderamente problemas para garantizar la segunda dosis en el ciclo inicialmente previsto».

En cualquier caso, ha añadido, «no sabemos donde estaremos dentro de uno días porque nada parece predecible con respecto a las vacunas», pero ha defendido que «las personas vulnerables y quienes las atienden debían ir primero, han ido primero y deben seguir estando primero».

Sobre la colaboración de los servicios de salud con la industria farmacéutica, Sagardui ha señalado que «tiene que cambiar y evolucionar». «Tenemos que encontrarnos en los estadios previos, no solamente al final del camino cuando estamos buscando soluciones», ha dicho.

En ese sentido, ha recordado que su departamento va a poner en marcha en los próximos meses un ‘Observatorio de la Salud de Euskadi’, con el objetivo de «tener un reflejo de cuál es la situación actual de la salud en Euskadi, de una forma muy pormenorizada para tratar de poder adecuar cuáles pueden ser nuestros servicios y facilitar a otras entidades del ámbito de la salud interesadas en contribuir a la mejora de la salud de la ciudadanía, información que podamos contrastar, compartir y mejorar entre todos».

En su opinión, existen «varias vías» para poder incrementar la colaboración con la industria farmacéutica, y ha añadido que en todo lo que sea el ámbito de la innovación, la investigación y el desarrollo el Gobierno Vasco «hace una apuesta, que se refleja también presupuestariamente», porque «solos no podemos hacerlo». «Debemos liderar como institución pública que somos, pero necesitamos del sector privado, entre ellos el farmacéutico», ha reiterado.

También se ha referido al inicio, este pasado lunes, del ensayo clínico internacional en los Institutos de Investigación Sanitaria Biodonostia y Biocruces Bizkaia de Osakidetza que probará la efectividad y la seguridad de la vacuna contra el SARS-CoV-2 desarrollada y promovida por la farmacéutica alemana Curevac.

Sagardui ha destacado que participación en estos ensayos clínicos es «una muestra» de la apuesta de Euskadi «no solo por poner medidas para frenar» la pandemia, sino por «poner medidas para avanzar en medidas que puedan ayudar a mejorar la salud de nuestra ciudadanía».

Por otro lado, Sagardui ha recordado que «en breve» será realidad una nueva Dirección de Atención Sociosanitaria. A su juicio, es «clave para el futuro» el servicio sociosanitario y la «cogobernanza», en la que incluye, además del Departamento de Salud y el de Políticas Sociales, a las diputaciones forales y ayuntamientos porque la salud y los servicios sociales son «una responsabilidad compartida».