Cada vez más personas están encontrando una oportunidad ante la adversidad en las academias de enseñanza

Para muchas personas su sueño es llegar a tener su propio negocio pero a veces no se sabe cómo apostar. Pues bien, los estudiantes tienen cada vez más tarea y sus padres paralelamente más carga de trabajo. Si a esto le añadimos que la enseñanza incluye mucha digitalización, idiomas y asignaturas innovadoras, a los padres se les hace cuesta arriba estar a la altura para apoyar a sus hijos. Se hace necesaria la figura de un profesional que pueda hacer un seguimiento y un refuerzo de esas asignaturas que le cuestan un poco más al alumno. Y por ello las academias de apoyo son un negocio con salida. La inversión sólo requiere encontrar un local, mobiliario y hacerse con material de papelería y enseñanza.

Papelería Distrimar es uno de esos sitios en los que encontrar todo el material online, es decir sin desplazamientos y a precios más competitivos. Aquí podríamos hacernos por ejemplo con una pizarra magnética, de melanina o interactiva; papel, archivos, lápices, ceras, tinta para impresora y en general cualquier cosa que podamos necesitar.

Hay que diseñar bien el modelo de negocio para evitar todos los gastos que sean prescindibles. Se debe analizar bien a la competencia directa y ofrecer lo que ésta no dé: esa es la clave. No importa la localización. Un error muy frecuente es pensar que sólo tendremos éxito si nuestro negocio despega en ciudades como Madrid o Barcelona. Es interesante convertirse en una referencia en un ámbito espacial más pequeño y desde ahí ir creciendo.

Lo más importante sin lugar a dudas es el profesor

Hay que enfocarse en tener buenos docentes y darles el mejor material. Es decir, que el contenido esté centralizado en el sentido de aportarle unas guías de contenido y unos materiales con los que trabajar todos en una misma línea, además de unas pautas de pedagogía. Que tenga tanta ilusión como sabiduría es esencial para que el profesor consiga hacer equipo con los alumnos. Con estas pautas se evita la segmentación que pueda derivarse de los métodos diversos de cada tutor. Marcar una línea homogénea es muy importante para el éxito.

La pizarra, la iluminación, la calidad del sonido, el proyector o el mobiliario son elementos esenciales. A la hora de crear un negocio muchas personas se frenan cuando piensan en la cantidad de dinero que van a tener que invertir, cuando en la realidad sólo hay que saber moverse bien para no gastar tanto. Es definitivamente una creencia errónea, porque invertir con presupuesto ajustado si es posible.

El capital inicial no es la clave

Hay quien ha invertido una gran suma y no ha obtenido recuperación y mucho menos rentabilidad porque no ha sabido planificar bien. Emprender requiere de una planificación súper elaborada, que incluya un estudio de mercado. Con poco dinero se puede vivir de nuestro propio negocio si se hacen las cosas bien. Eso sí, hay que plantearse objetivos realistas. Ningún gran empresario ha comenzado con un imperio.

Suele ocurrir que es inevitable necesitar un préstamo. Valora bien que no sólo hay que devolver esa cantidad sino contar con los intereses que genera. Estos números también hay que incluirlos en la planificación.

Una vez planificados los cimientos del negocio recuerda que el mensaje pasa por destacar lo que puedes ofrecer que no está haciendo la competencia. Puede ser desde un trato personalizado a ofertas especiales, pasando por un material realmente innovador. Una vez puesto en marcha el proyecto descubrirás que triunfar no era tan difícil.