España se sitúa como uno de los países del mundo que mayores progresos realizó para reducir la siniestralidad laboral en los últimos 25 años. La concienciación de empresarios y trabajadores, las medidas de seguridad y los avances en esta materia son los causantes de unos datos en positivo

Mucho han cambiado los tiempos a nivel mundial si nos referimos a la seguridad en el ámbito laboral. Desde el boom de la Revolución Industrial, los diferentes oficios evolucionaron de manera constante a un ritmo frenético, centrando en la mayor parte de los casos sus esfuerzos a la producción en detrimento de la seguridad del trabajador. Capítulo aparte merecen los diferentes descubrimientos científicos como la transferencia de calor conductiva conocida como Ley Fourier o la pasteurización, y por supuesto inventos como el cinturón de seguridad o el extintor, que en todos los casos ayudan y sirven para preservar la seguridad en la salud y la vida de las personas.

Sin embargo, los últimos 25 años están marcados en todos los sectores por la implementación de diferentes normativas, orientadas a la seguridad laboral y a reducir lo máximo posible la siniestralidad en los lugares de trabajo, así como reducir el estrés laboral que tan presente está en la actualidad en todos los ámbitos. En este sentido es destacable el papel de un país como España, en el que los accidentes con lesiones de todo tipo y fallecimientos en el trabajo eran un lastre hasta el siglo XXI, y que ha sabido reconducir esa situación en los últimos años reduciendo notablemente esa triste cifra.

Aunque bien es cierto que España de momento no está entre las primeras naciones de la Unión Europea en el ranking de menor siniestralidad laboral, sí que es de los países que mayores progresos registró en las últimas dos décadas según el índice del Eurostat. Para llegar a ese objetivo de reducir el número de hombres y mujeres que sufren un accidente de tipo laboral, se introdujeron numerosas reformas a modo de normativas para la seguridad en el trabajo, cursos de prevención de riesgos laborales, así como inspecciones periódicas.

El sector que sin duda alguna acogió estos cambios de una manera más profunda fue el de la construcción, en donde los accidentes con graves lesiones y fallecimientos de trabajadores eran negativamente altos. La concienciación sobre que lo primero en un empleo es la seguridad del trabajador, el uso de andamios homologados, cascos, arneses e incluso las horas de trabajo y las paradas para comer o descansar, supusieron las claves para que hoy en día las empresas y los empleados del sector de la construcción y las obras en España, sean una referencia de buen hacer en cuanto a seguridad en el trabajo.

Dispositivos cruciales para la seguridad

Además de obviamente las leyes y las normas instauradas, hay ciertos inventos o dispositivos que desde su implementación en la vida cotidiana han servido para proteger a todas las personas, especialmente en los diferentes entornos laborales. Profesiones tan distintas como electricista o bombero se benefician de este tipo de avances científicos e inventos, siendo el ejemplo perfecto la ropa ignífuga y antiestática que les sirve para protegerse del fuego y de las cargas electroestáticas.

El cinturón de seguridad y el airbag son dos elementos que cada año salvan miles de vida, incluidos todos aquellos trabajadores que desempeñan su labor al volante de un vehículo. En los últimos años y desde la aparición de los airbag, sumado también a los diversos elementos y dispositivos de seguridad que los fabricantes añaden a los vehículos, las cifras de fallecidos por accidente de tráfico en horario laboral o in itinere experimentaron un descenso muy importante.

Volviendo a la construcción y obras, la obligatoriedad de llevar casco, chaleco, guantes, calzado de seguridad y arnés en según qué situación, evita muchos accidentes y muertes por caídas, golpes o impactos en un entorno en donde la seguridad del trabajador es la máxima prioridad. En este caso el casco y el calzado de seguridad están implementados de manera obligatoria en muchos sectores industriales, minería, almacenes, trabajos en altura… etc.

Un futuro de seguridad laboral 4.0

Al igual que la Revolución Industrial supuso un punto de inflexión en el mundo del trabajo y el empleo a nivel mundial, actualmente es la Revolución Digital la que está marcando el paso e influyendo en todos los sentidos en el ámbito laboral. La robotización y la digitalización son fenómenos que ya en el presente han mudado muchos conceptos en el trabajo, introduciendo nuevos paradigmas que influyen positivamente en multitud de aspectos para las empresas y los empleados.

 

 

La seguridad laboral no podía ser menos, ya que ahora las nuevas posibilidades tecnológicas evitan o eliminan muchos de los riesgos existentes. Las máquinas o los sistemas realizan el trabajo bajo la supervisión del trabajador, que se ve protegido ante cualquier tipo de riesgo al no interactuar directamente con las acciones. Y aunque no es menos cierto que en un futuro esta automatización evitará gran parte de los accidentes laborales, también habrá que estar pendientes de otros riesgos de carácter psicológico como el estrés o la falta de autoestima. Otro nuevo reto de seguridad que el mundo laboral tendrá que afrontar en venideras generaciones.