La villa languidece tras suspenderse por el Covid el ciclo carnavalesco más largo de España

Pocas villas gallegas ejemplifican mejor la desolación general que está provocando la pandemia en unos tiempos en los que cada año la alegría del ciclo festivo del entroido inunda las calles. Xinzo de Limia, epicentro del llamado Triángulo Mágico del carnaval ourensano, vivió hace días el primer domingo de su mes carnavalesco: el Fareleiro.

La harina no voló en esta ocasión en la plaza mayor de la localidad, solo ocupada por algunos reporteros gráficos y una dotación de la Guardia Civil para controlar cualquier atisbo de algarabía pública, prohibida por la Xunta desde la semana pasada en Xinzo, Arteixo y Viveiro; símbolos de la propagación imparable del virus en territorio gallego.

Y es que Xinzo ha pasado en poco más de un mes a multiplicar por 10 sus casos positivos por Covid. Donde a finales de diciembre se contabilizaban 19 positivos, se pasó el martes a los 237 casos, con una incidencia a 14 días que roza el ratio de los 2.000 por 100.000 habitantes.

Echando mano a las frías estadísticas, la comparación tanto con otras localidades e incluso capitales de provincia de otras comunidades autónomas es escalofriante. La villa bañada por el río Limia se ha convertido en una de las localidades españolas de menos de 10.000 vecinos (a día de hoy cuenta con 9.750) con mayor incidencia por el virus que asola al mundo desde hace 12 meses.

Los 237 en Xinzo casos suponen un número muy superior a los registrados por el Servicios Vasco de Salud (Osakidetxa) el día 26 en las tres capitales vascas. Así, Vitoria-Gazteiz contabiliza 121 (para una población total de 257.000 residentes). Donosti suma 96 nuevos positivos (para 186.000 vecinos) y finalmente, Bilbao llega a los 196 (para un vecindario de 350.000 personaas). Los ratios de incidencia por Covid en cada una de esas capitales son de 569, 510 y 692, respectivamente, lejos de la media nacional que ya supera los 800.

Hay algún otro dato más impactante, Xinzo cuenta con más positivos que toda la provincia de Álava, donde viven 333.000 vecinos, donde se han registrado, de momento, 138 casos. La villa antelana, capital gallega de la patata y eje de la principal comarca agrícola gallega, registra, de hecho una quinta parte de los 1.197 positivos de toda la Comunidad autónoma del País Vasco, donde viven casi 2,2 millones de personas.

Las medidas más restrictivas que rigen desde este miércoles en toda Galicia ya se venían aplicando desde hace más de una semana en Xinzo. Las razones de ese disparatado aumento de positivos parece venir motivado por la insolidaridad y la imprudencia de algunos vecinos, por la afluencia masiva en Navidad de emigrantes retornados temporalmente de País Vasco, Cataluña o Madrid para pasar las Pascuas y, sobre todo, por la proliferación de contagios en las tradicionales matanzas del cerdo.

Xinzo y la pantalla, la figura central de su ancestral entroido (el único de Galicia reconocido como fiesta de interés turístico internacional), deberán sobreponerse a una crisis económica y social sin precedentes. La hostelería, uno de los pivotes esenciales de la economía local, contabilizará millones de euros de pérdidas por la suspensión del entroido. La práctica totalidad de bares y restaurantes de Xinzo están en ERTE o ya han cerrado. El comercio, muy ahogado ya por la prolongada era de vacas flacas, languidece. Para colmo de males, millones de kilos de tubérculo permanecen sin vender aún en los almacenes de decenas de agricultores, que esperan por compradores del producto que no llegan. Más pérdidas de ingresos a la vista en los próximos meses.

El coronavirus, de momento, deja a la pantalla limiana con heridas en carne viva. El tiempo que el daño tardará en restañarse es aún una dolorosa incógnita.

Fotografía. TVG