@gonzalogsoto

A los que no se den cuenta, decirles que la situación del RC Deportivo de La Coruña, en estos momentos, es dramática. Estamos virtualmente fuera de los tres primeros puestos, con equipos que vienen por detrás con uno o dos partidos menos, en el supuesto de ganar los partidos aplazados, el club coruñés podría caer en la lucha para no descender a la cuarta categoría, si no se endereza el rumbo perdido.

No es momento de ejercer de avestruz. Es tiempo de dar el presidente y su Consejo un puñetazo sobre la mesa y exigir responsabilidades a los culpables de tal desaguisado. Ya lo vale la milonga, «no es el momento», estribillo cansino que se viene repitiendo cuando pintan bastos y vamos de descenso en descenso.

Pensaba que el día del Celta B habíamos tocado fondo, hoy he comprobado, que el fondo no se ve, la SD Compostela nos ha humillado en el peor partido de la historia del Deportivo, que yo recuerde.

He visto a un equipo cargado de dudas, con jugadores internacionales que no sabían que hacer con el balón. Perdón, no la rascaron, estuvieron inéditos, incapaces de filtrar un pase, solo sabían dar patadas a los jugadores del Compos. No jugaron al fútbol, practicaron la modalidad de la impotencia, el llamado “fútbol cangrejo”, pase para atrás, pase para atrás, pase para atrás.

Nos vendieron que la plantilla estaba conformada para jugar al fútbol, hace tiempo que se fugó, o quizás nunca practicó fútbol acorde con la categoría de la plantilla más cara de Segunda División B. Ahora algunos craneotecos descubren lo que venía diciendo por activa y pasiva, cuando en tono irónico repetía, más que las cebollas de Antas, que se había fichado por catálogo. Un buen músico toca con partitura y los jugadores llegaron porque alguien tocó musica de oído.

Hoy el equipo tiene un entrenador que le gusta jugar al fútbol, no es un bombero apagafuegos, es un arquitecto para construir, aunque por lo que hemos visto en los dos últimos partidos, con la actitud de los jugadores, difícil lo va a tener. Debe ser Rubén fiel a su carácter y preocuparse de enderezar el rumbo, sin consejeros, el que quiera ser entrenador que le eche huevos y se siente en el banquillo, que título tiene. La clave para que cambie esta agónica situación, es que dejen trabajar en libertad al entrenador, menos reuniones. Rubén en la didáctica rueda de prensa del viernes, comentó que estaba a mil con reuniones.  Siendo fiel a su estilo de entrendor arquitecto, estoy seguro que cambiará el ritmo de los partidos, pero echándole huevos y haciendo oidos sordos a los catedráticos del fútbol.

No se puede ver sobre el terreno de juego a internacionales acomodados creyéndose superiores al rival y hoy bailaron los  jugadores de la SD Compostela a los millonarios profesionales del RC Deportivo al ritmo de salsa y lo más jodido, que lo hicieron en el emblemático estadio de A Coruña, Riazor.

Camarón que se duerme….