Decía un “filosofo” de mi barrio, de los que la vida dura mariñeira, le había enseñado sus amplios conocimentos filosóficos: “Cuando hay marejadilla, teneis que hacer como en las peliculas de vaqueros, llamar al Séptimo de Caballería para defender el fuerte del ataque de los indios” Rubén de la Barrera para el partido de mañana, recurrió al Séptimo de Caballería con toda la delantera convocada, con la intención de defender el fuerte del acoso de los compostelanos, no indios, que bajo la bendición del Apóstol,  tratarán de asaltar el feudo de Abanca, antes Riazor, para poder llevarse algún punto del Estadio.

El RC Deportivo de Abanca, juega un partido para ganar o ganar, otro resultado seria nefasto.  Tres puntos para volver a ilusionar a los deportivistas, son los únicos que sienten pasión por colores y escudo, una victoria que daría sosiego a los incondicionales y a los jugadores, para ganar esa confianza que parece que han perdido. Yo lo diré primero. A la tercera victoria, en pleno invierno, los aletargados responsables de la parcela deportiva, volverán, no como las golondrinas de Becquer, sino, del “Arca de Noé” en la que se han instalado, junto al resto de fauna.

Hace falta un revulsivo y tranquilidad en la plantilla, sobre todo, recuperar la confianza en la victoria. Creo sin temor a equivocarme, lo dirán los resultados, que Rubén de la Barrera es un competidor nato, estudioso del fútbol moderno y con capacidad futbolística «dabondo» para continuar con paso firme hacia el objetivo,  no es otro, que lograr el ascenso. No quiero ser agorero, aunque hay demasiados clorooscuros en una plantilla de catálogo, le falta por demostrar, que la inteligencia futbolística se paga en euros, jugadas, goles y puntos.  Aunque los milagros existen, dependiendo de la creencia de cada uno, habrá que rezarle a San Rubén, o a Manitú,  patronos de los aficionados deportivistas, para que nos saque del atolladero en el que estamos metidos, con la plantilla más cara de Segunda División B.

Mañana podremos ver,  en el estadio Abanca, a los mejores jugadores de la plantilla del RC Deportivo de La Coruña, con permiso del entrenador.

Rubén, ayer finalizó la rueda de prensa, después de mas de veinte minutos de lección magistral, sentenciando: “A ganar el domingo, que es lo que tenemos que hacer”, para conseguirlo, tratará de imponer su sello personal, que no es otro, que ir a por el partido desde el minuto uno.

Mañana será un encuentro de banquillos. Dos entrenadores gallegos jóvenes,  Yago Iglesias y Rubén de la Barrera,  que apuestan por el fútbol de calidad, posesión, valientes y con un buen par bajo el escroto, para mover las fichas adecuadamente sobre el tablero de ajedrez del verde de Riazor, teniendo ventaja el entrenador del equipo coruñés, por contar en su plantilla, con jugadores de gran calidad técnica, bueno, cuando estaban en otras categorías, hasta hoy nada de se les ha visto. Ahora toca ordeñar, Rubén.

Admiro a los dos entrenadores por su valentía y conocimientos futbolísticos a la hora de plantear los partidos. Les deseo la mejor de las suertes, un poco más a Rubén, por aquello que es el adestrador del Deportivo y a Yago Iglesias, que a partir de mañana, le deseo lo mejor de las suertes, se lo merece y me alegraré de sus éxitos. Lo sigo desde hace años y me gusta su apuesta futbolística y su cercanía con las personas.