Nadie pone en cuestión el derecho a la huelga consagrado en todos los textos legales y sin que sea explicable el avance de los trabajadores en el reconocimiento de sus derechos. Para eso están los sindicatos. Pero la actual ELA, nacida del impulso del PNV en 1911, nada tiene que ver con su origen. ELA son tres palabras mágicas hurtadas a la historia para convertirse tan solo en un ariete contra el ejecutivo, el empresariado y todo lo que se mueva. Sin haber agotado  ni emprendido ningún tipo de diálogo ya están organizando una huelga general en el sector público a cuenta de los interinos. Una buena causa que en sus manos tiene toda la pinta de malograrse por su sectarismo y porque la cúpula de ELA solo actúa en función de la confrontación. Lo dijeron cuando anunciaron la “primavera roja” y  lo anunció Lakuntza cuando llegó y  resumió su programa en la huelga por la huelga, lo hicieron cuando denunciaron al gobierno ante los Tribunales. No me invento nada.

A continuación publico cuatro reflexiones que me han llegado  ya que cada una de ellas tiene su miga. Y son de trabajadores.

Marlon:

Iñaki, esto es lo que hay. Desgraciadamente hemos llegado a un punto en el que los sindicatos y, en nuestro país ELA, no son más que un punto de encuentro para los funcionarios públicos. La realidad es sabida por todos, si algo sale mal la culpa es del empresario y del Gobierno Vasco .

Tenemos cientos de ejemplos: accidente de un trabajador, aunque haya una negligencia por parte del mismo, siempre culpa de la empresa; residencia con decenas de infectados por Covid, culpa del GV, aunque no sea una residencia pública y todos los indicios nos dicen que lo más probable es que sea a consecuencia de la negligencia de algún trabajador.No siempre,pero también puede ocurrir. Yo, que soy un trabajador sanitario de la empresa pública, puedo decir que estoy hasta los mismos de los montajes mediáticos de ELA y sus amigos . Es un sindicato que se ha aprovechado de su buena imagen histórica porque no se le ha vinculado generalmente a la IA, a diferencia de LAB, lo que ha facilitado que muchos trabajadores se hayan afiliado con toda su buena voluntad, incluidos trabajadores de la Ertzaintza, pero que tarde o temprano lo terminará pagando.

N.B: El que sea mayoritario en Osakidetza no me quita la razón y no estoy diciendo que ELA y LAB sean lo mismo, creo que es precisamente LAB el sindicato que está sufriendo las consecuencias del desvarío de ELA, porque se le escapan muchos militantes. Por otro lado, todo el mundo conoce las causas de la escisión de ELA Ertzaintza.

Por último decirte que no estoy afiliado a ningún sindicato, ni profesional ni de clase, y aunque no lo creas, tampoco al PNV.

Simplemente considero que tenemos el mejor Gobierno que podíamos tener en nuestro país.

AJ:

ELA ha dicho durante años a los interinos que, bueno, suficiente han tenido con tener un trabajo tanto tiempo y que, si después de llevar la administración durante décadas se ven en la calle sin una puñetera indemnización y fuera del mercado del trabajo por tener más de cincuenta años son cosas que pasan.

Ahora que una plataforma de interinos les comió la tostada en los servicios generales y que el TJUE aprieta con la necesidad de una sanción a pasarse con la temporalidad (exactamente igual que en el sector privado…), pues vienen con esas.

Pero tampoco nos equivoquemos. Es paripé. El plan de ELA no es presentar un plan de consolidación, porque sus jefes  de EHB ya han dejado claro que no asumen uno bien concreto que les han puesto sobre la mesa. El plan de ELA es el de hacer ruido como siempre y, si eso, una vez destituidos los interinos a paladas, solicitar indemnizaciones. Si no funciona, pues ya han limpiado su imagen intentándolo y la injusta  judicatura española no les ha dado la razón. Si funciona, la indemnización la ponemos entre todos. Es un plan redondo.

Rafa Aguirre:

Cuba, Nicaragua, Venezuela…; son las referencias principales de los ideólogos y líderes de los sindicatos ELA y LAB. Sindicatos-empresa. ¡Fuera máscaras! Empresas sindicales en las que su principal materia prima es el funcionariado. La mayoría de los líderes sindicales o líderes sectoriales  de éstos sindicatos han pasado por un «tajo»; usan las leyes para su beneficio y desarrollo. Al igual que en la política (no nos engañemos) viven muy holgadamente a cuenta del sistema que dicen querer cambiar. Una vez más… ¡Fuera máscaras! Aquí y allí, los que arriesgan son los empresarios, los inquietos e inquietas, emprendedores; y cuando alguien de ellos fracasan…, se/los convertimos en apestados. Empresarios-empleadores. Ya vale… ¡Fuera máscaras!

Martín Lasa:

No al progreso, no a la modernidad, no al futuro.

No al Metro, no al Guggenheim, no al TAV.

Hablamos de la inexistencia de políticas abertzales en Bildu y su mundo en la práctica real. Hablamos del mejor aliado que han encontrado durante tantos años los amantes de la sacrosanta unidad española, fervientes defensores de que no cambie nada. Un amigo con mayúsculas, que si no existiera, se darían con un canto en los dientes para tenerlo. Un auténtico chollo  Bildu para España, enfrascado en su revolución permanente que consiste únicamente en poner palos en las ruedas de nuestro futuro, una y otra vez.

En absoluto hablamos de Sabino Arana. Todo lo contrario. No hablamos del hombre que soportó todo en su vida para defender la patria de los vascos y prender la llama que iluminó nuestro futuro. En absoluto hablamos de un coloso que nació en una época en la que las mujeres tenían prohibido su derecho al voto y en la que era legal la esclavitud en las tierras dominadas por España. Los españoles olvidan con frecuencia los datos de aquella época y tratan de vilipendiarle, regocijándose en la pura ignorancia.

Lo dice alguien que jamás ha ostentado cargo alguno en el Partido Nacionalista Vasco, ni interno, ni externo ni como independiente y que jamás ha trabajado en el sector público, sino en la empresa privada.

Alguien, que fue abandonado por un sindicato aspirante a político cuando la empresa en la que trabajaba tuvo que cerrar, con el suficiente sentido común para ser capaz de ver que en la alternativa al Partido Nacionalista Vasco, no hay nada. Desgraciadamente para nuestro País, no hay nada de nada.