El rock ha perdido a Boni, guitarrista y voz del grupo Barricada. En 1982 lo fundó junto a Enrique Villlareal -más conocido como el Drogas- y el baterista José Landa. No soy rockero pero de todo esto me enteré viendo en ETB un documental la semana pasada sobre el Drogas. El trabajo me interesó, estaba bien hecho y mostraba una realidad para mi desconocida. Supe que el Drogas y Boni se habían enfadado pero asimismo se habían reconciliado y supe también de la enfermedad de Boni a raíz de un cáncer de laringe le hizo perder la voz. Quise saber más y estando  en ello la noticia  que se produjo fue que el Boni había fallecido. ETB trató adecuadamente la información de forma extensa y editada. Nada que objetar. El rock aquellos años fue un increíble fenómeno de masas y sus artistas tuvieron muchísimos seguidores. La  televisión ha de contar la realidad. Lo malo es que nos la cuentan hemipléjicamente. Lo vimos con Maradona.

Donde no cuenta la realidad es en lo político y cultural. Y lo escribo con tristeza. Falta equilibrio, trabajo y mirada larga. Prima la inmediatez y a veces lo superfluo. Y lo argumento.

Fallece el miércoles Mitxel Unzueta, senador, miembro del Parlamento vasco, negociador extraordinario de los derechos históricos en la Constitución  así como del  Estatuto, promotor de Deia, profesor de universidad, Director en Bizkaia de la Sociedad Bascongada de Amigos del País, Presidente del  Tribunal Económico Administrativo Foral de Bizkaia, autor de cientos de reflexiones sobre historia y derecho, amén de otras iniciativas que pudo realizar en su dilatada vida. Pues nada. No mereció la mitad de la mitad del tratamiento a Boni. Ni eso. Silencio. Nada. No existió. Ni un segundo. Quiero creer que los que redactan los informativos saben más de Boni que de historia y que además les falta leer las bases del estatuto del Ente EITB, la curiosidad y la profesionalidad de saber que en un ente público te debes a unos criterios de igualdad, neutralidad y pedagogía. De lo contrario no nos quejemos de la desinformación juvenil.

Y con esto no quiero decir que no se informe sobre Boni, sino critico con dureza  que no se haga sobre Mitxel Unzueta en una televisión que él ayudó a crear. Y cuando algo así ocurre en este país, algo malo está sucediendo.Quien lo dude que lea por favor el extraordinario artículo escrito este sábado en Diario de Noticias de Navarra escrito por el ex presidente de Navarra  Juan Cruz Alli sobre Unzueta.

Ocurrió lo mismo con Sabina de la Cruz, escritora y viuda de Blas Otero. Ocurrió lo mismo con Gurutze  Arregi, etnógrafa, fundadora y directora del Grupo de investigación Etniker, trabajó con el antropólogo D. José Miguel de Barandiaran,…Nada, ni un segundo. Juan José Goiriena de Gandarias, ex rector de la UPV y Presidente de la Sociedad de Estudios Vascos, y miembro de Jakiunde. Nada. Ni un segundo. Paco Pozueta, senador en dos legislaturas y promotor en Zumarraga de iniciativas culturales. Nada.

¿Es esto normal en una televisión pública?. No. Es anormal.

Este sábado en el programa El Parlamento de las Ondas, nadie ha mencionado a Mitxel Unzueta habiendo sido parlamentario por Bizkaia en la primera legislatura del Parlamento Vasco. Los seres humanos mueren de verdad cuando se les olvida y hoy en un espacio parlamentario creado por el Parlamento Vasco se le ha olvidado. No fue así en los informativos de Radio Euskadi, afortunadamente.

Me ha llamado además la atención que  el conductor del programa, de quien no dudo de su  profesionalidad, diera entrada a comentar lo ocurrido en el Capitolio estadounidense, que no americano, argumentando que estando en un programa parlamentario se imponía hablar de lo sucedido en Washington. Fue curioso que no se hablara de que el Parlamento Vasco fue ocupado de la misma manera en 1980 y hubo un muerto, Ramón Begoña, del PNV y que dirigentes de HB entraran en el hemiciclo a apoyar la hazaña. Importa lo inmediato y al parecer no poner las cosas en perspectiva y sobre todo no recordar una historia que hubiera incomodado a Iker Casanova, el gran acusador.

El populismo se alimenta de la desinformación, de la ignorancia y de las emociones y esto solo puede combatirse con información veraz, argumentos, buen ejemplo y sentido común. Personajes de comic siniestro como Jake Angeli, el miembro de las teorías de la conspiración QAnon que  se sentó en la mesa del presidente del Senado con su gorro con cuernos de búfalo y sin camiseta, solo se entienden desde la marginalidad, la ignorancia y la emoción causada por una mentira.

Una lástima que no lo tengamos presente y nos pasemos el día hablando de identidad vasca en genérico y a quienes se han pasado la vida trabajando por una buena identidad vasca se les ignore y lo que se destaque es la pérdida de un artista, que vuelvo a repetir, ha de tener su espacio pero que si solo lo tiene él, mal andamos. Algo aquí no funciona.