Recomiendo en el Museo de Bellas Artes de Bilbao la exposición de Olt Aicher, alemán de Ulm, en la mayor exposición de ámbito internacional dedicada a este diseñador gráfico fallecido en 1991. Se presentan más de doscientas obras y objetos provenientes de su archivo de los cuales 80 son dibujos inéditos de su proyecto para Metro Bilbao. La exposición presenta diferentes proyectos célebres de Aicher como los de Braun, las Olimpiadas de Munich 72, Lufthansa además de nuevos materiales inéditos. Olt Aicher es el diseñador  europeo más determinante  de la segunda mitad del siglo XX.

Amigo de Norman Foster se pueden ver los bocetos y la información de la que se dotó para su famoso logo. En una de las vitrinas aparece reiteradamente la Plaza Elíptica, en el pie de las fotografías, uno de los corazones del Metro que al parecer cuando trabajaba en ello le dijeron se llamaba Plaza Elíptica como así se le ha llamado siempre en Bilbao. Hoy solo los jóvenes o los que no son de Bilbao le llaman Plaza Moyua, y el Metro, no Olt Aicher, tienen mucha culpa de ello.

Durante el franquismo a la Plaza Circular oficialmente se le llamaba Plaza España y a la Elíptica, Plaza Federico Moyúa. Este señor fue un alcalde puesto a dedo por la dictadura primoriverista y fue el que a la brava anexionó Deusto. Pero llegada la democracia y no sin bronca a la Plaza Circular se le denominó oficialmente Plaza Circular quitando el nombre de España, con lo que se organizó una buena bronca pero es que el bilbaíno de a pie nunca le había llamado Plaza España. Sin embargo faltaron reflejos para haber hecho lo mismo con Moyúa y denominarla Elíptica. Alguien se durmió aunque el diseñador alemán trabajó con el nombre de Plaza Elíptica como se ven en estas fotos de la exposición del Museo de Bellas Artes

Lo malo es que al poner una estación en el centro de la Villa con el nombre de Moyúa solo los bilbaínos de toda la vida llaman a la Plaza Elíptica, Plaza Elíptica. Ese Metro cuyo logo diseñó Aircher con tanto acierto está acabando con la vieja denominación. Alguien debería recuperar la esencia del Bilbao de siempre y dejarle a Moyúa tranquilo en su tumba y a la Plaza Elíptica con su nombre, porque además es una plaza elíptica..

Que pena que Aicher no supiera esta historia.