Múgica y Butrón es la calle que desemboca en la Plaza del Funicular. Haciendo esquina con Huertas de la Villa había una perfumería de nombre Rubio. La regentaba María Ángeles,  una sra. respetada y apreciada en el entorno. Se jubiló y pasado un tiempo se abrió una floristería llamada Nina. La regenta Nina con su marido Jon, una pareja rumana que en base a trabajo, horas, simpatía se han  hecho con el corazón del barrio.

Todos los días abren su tienda, colocan sus flores, sus plantas, sus helechos, sus limoneros y palmeras y ahora en Navidad, su flor de Pascua. Pero no solo eso sino adornan las esquinas colindantes. Las colocan en las fachadas, en los alfeizares, regalan flores. Y en Navidad, Jon, ha puesto un buzón  para recibir cartas para el Olentzero. Se de niños  que han depositado sus misivas al carbonero. Y Jon estos días vestido, a su manera, de Olentzero, invita a depositar una carta en su buzón de cartón, hecho con mimo y como contrapartida les regala caramelos.

Todo un ejemplo de integración, de buen rollo, de simpatía  y amabilidad que  la gente agradece y comenta favorablemente.

Me gusta este Olentzero. Anuncia un 2021 estupendo.