No es de ahora. Es de siempre. El Corte inglés maltrata al libro vasco. Lo tiene  de tapadillo en una columna casi como una curiosidad. Si por ellos fuera el euskera estaría solo para poner una frasecita en Navidades y poco más. Parecería que les quema  que haya editoriales vascas, que se editen libros vascos, que haya autores vascos. Y lo demuestran. Para ellos nunca existió la Feria de Durango con una explosión anual de libros en euskera y en castellano sobre temas vascos.

Hoy he pasado por el primer piso donde justo enfrente de la salida de la escalera mecánica está el cuadro de honor de los libros más importantes. El lugar de invitación a la compra, el muestrario principal con una  mesa con los libros a adquirir. Allí están las novedades, los best sellers y los libros de referencia españoles. No había ni uno sobre tema vasco o de autor vasco. Ni uno. Si, en una esquina uno de Argiñano con sus recetas, pero no un libro con  una historia por detrás y no de recetas. Desde las memorias de Obama, a Santiago Núñez Becerra, a Pilar Eyre con Juan Carlos o asuntos  relacionados con Trump. Pero ningún libro vasco o de autor vasco. Ni uno. Y eso que dicha librería, que es una buena librería, está en el mismo centro de la Gran Vía de Bilbao. Haga usted eso en Escocia, en Amberes o en Barcelona y verá lo que le pasa. Pero aquí la insensibilidad es denunciable.

El Corte Inglés es una gran tienda privada. Sí. Nadie lo discute, pero conviene destacar el pelo de la dehesa de estos grandes almacenes mientras la España profunda se manifiesta porque el castellano no es, en  la ley Celaá, lengua vehicular.

¡Pero si no le hace falta!!.

Ya está el Corte Inglés con su prepotente manera de actuar justo enfrente de la Diputación de Bizkaia.!

¿Quién da más?.