Fue el 15 de diciembre de 2019. El Gobierno Vasco organizó en la Casa de Juntas de Gernika un acto conmemorativo del cuarenta aniversario de la llegada del exilio del Lehendakari Leizaola. Fue un acto bien organizado, emotivo donde destacaron las palabras del nieto parisino del Lehendakari Leizaola.

Tras la ceremonia fuimos a ver la exposición organizada en la biblioteca sobre lo que supuso aquella gesta. Y de ahí es esta foto donde se le ve al lehendakari Carlos Garaikoetxea con María Esther Solabarrieta Aznar. De fondo la fotografía de Santiago Aznar, joven activista socialista, que fue el primer consejero de Industria y Navegación del Gobierno Vasco. Y abuelo de María Esther.

María Esther es nieta del alcalde jelkide de Ondarroa, José Mari Solabarrieta y del Consejero Aznar. Solabarrieta fue aquel 7 de octubre de 1936 a votarle al diputado Aguirre como Lehendakari y ya no pudo volver más a su pueblo, donde los sublevados le robaron e incautaron todo y la Caja de Ahorros Vizcaina le anuló su cuenta quedándose con sus depósitos que nunca fueron devueltos. Los vencidos pagaron así haber perdido la guerra.

Seguramente ese día en la casa de Juntas le conocería al Consejero Aznar que tras Barcelona, París y Londres se exilió en México y de allí fue a   Venezuela donde ambas familias se conocieron en el Centro Vasco de Caracas. Aznar fue obligado a dimitir por su “aguirrismo” en 1946 y por negarse a dejar al gobierno vasco en el exilio sin consejeros socialistas. Juan Gracia había fallecido en 1940 con la entrada de los alemanes en Paris y Juan de los Toyos no le jugó limpio al Lehendakari Aguirre y dimitió siguiendo las instrucciones de Indalecio Prieto. Aznar, no. Prieto quería dejar al Gobierno Vasco en el exilio con la sola representación de los nacionalistas ya que su idea era acabar con las instituciones republicanas del  exilio en su abierta lucha con su correligionario Juan Negrín. Y el Gobierno Vasco molestaba. No lo logró.

Son historias de Euzkadi poco conocidas y que seguramente se irán perdiendo en la bruma de los tiempos, por eso creo es bueno recordarlas y esta fotografía me ha permitido hacerlo.