Todos sabemos que el RC Deportivo de La Coruña SAD es de ABANCA, pero el sentimiento es de la afición y este no estará jamás en venta, somos los que hoy estamos avergonzados porque el filial del RC Celta de Vigo nos ha bailado sobre el terreno de juego. He visto el peor partido de los últimos cincuenta años, a nivel emocional, no hay nada más humillante, que gane en Riazor el filial del RC Celta jugando un partido oficial en Segunda División B. Se ha grabado en la memoria histórica del Deportivo a nivel emocional la humillante derrota de hoy, con un entrenador que salió a no perder, y que en la segunda parte perdió la identidad de equipo, ante un conjunto de chavales que nos pintaron la cara de colores. Para mí era un derbi como defendí en la radio y en un artículo, por eso la derrota tiene un significado especial de mala leche. Si es un partido más, ¿Por qué hay tanto enfado en todos los deportivistas? Que nadie se sustraiga a la realidad, era el filial del rival coruñés y eso, emocionalmente, se tardará en recuperar, no hay bálsamo que lo alivie en muchos años.

Desde el gol de Vicente, no había vivido con tanta angustia un partido como el de hoy, quedé hasta el final del mismo, con la esperanza de un empate. El filial del RC Celta de Vigo ya puede presumir de «Abancazo» en una tarde triste para los sentimientos de los deportivistas. Con la derrota se está demostrando que no era un partido más, como pensaban muchos deportivistas, quizás atenazados por el “miedo” a lo que hoy ha sucedido. Se han conjugado todos los hados del universo, primera derrota en Segunda B, segunda parte catastrófica, nos gana el filial del Celta, hemos “perdido” la dignidad futbolística, el fútbol se fugó de Riazor en la segunda parte, varios millones de euros sobre el terreno de juego corriendo como pollos sin cabeza.

Presumimos los deportivistas del gol de Vicente, del día que ascendimos con humo y fuego en la techumbre, eliminamos al Milán, PSG, seis trofeos, Centenariazo, así un largo etc., es por eso por lo que estoy triste, mis sentimientos  han sido humillados por unos profesionales que cobran lo que no está en los escritos, mi religión, además de la católica, es el RC Deportivo de La Coruña.

No voy a hacer un análisis deportivo de lo visto hoy sobre el pastizal del estadio Abanca, no es el día, lo dejo para los craneotecos, que de técnica y táctica saben de carallo sobre el papel, me gustaría verlos entrenar y no minimizar la derrota como hizo Vázquez buscando disculpas, echando balones fuera como si no pasara nada, esos sí que tienen miedo a decir lo que piensan (salvo honrosas excepciones) buscando darle más vueltas a las respuestas, que la noria del burro que aparece en los nacimientos tratando sacar agua del pozo. Solo escribo de lo que he visto sobre el terreno de juego, es esto lo que me enfada, y aun más, que Fernando Vázquez, el entrenador que debe guardar la compostura y dirigir a los jugadores desde la banda, sea «carne de árbitro» con la expulsión.

De esta situación hay dos posibles culpables, el que confeccionó la plantilla y el que debe hacer equipo, uno de los dos está equivocado, o posiblemente ninguno, si los dos ficharon estando de acuerdo en los fichajes de catálogo. Uno compró los bimbios y el otro tiene que hacer el cesto, aunque es como la pescadilla que se muerde la cola.

Hoy a los piloneros se les cortó el agua, “jugamos mal, pero vamos de primeros, con la mejor defensa de la categoría”, menos mal que los jugadores del Celta B han fallado lo que no está en los escritos, si no la derrota podría tener el número tres o cuatro, ocasiones tuvieron. Hoy jugamos peor en la segunda parte, nos humillaron y vamos de segundos. Coño, que alguien me explique como tras el descanso, que se supone que es para corregir errores, se puede jugar peor que en la primera parte. Ver para creer.

Espero y deseo que esta humillante derrota sirva para poner en orden muchas cosas en “Casa Dépor”, que sea el paso atrás que sirva para coger impulso, aunque esa frase está tan manida en el RC Deportivo de La Coruña, que al final, vamos a ser como los cangrejos.

Pase lo que pase, siempre FORZA DÉPOR

Foto RC Deportivo