La Fundación Sabino Arana tiene un buen archivo que continuamente mejora. Sus dependencias siempre están llenas de historiadores, estudiosos, gente que busca datos. Y por eso es bueno que la documentación no se pierda. Tiene al frente historiadores que catalogan y archivan el material donado.

Suelo ir cada cierto tiempo. Ayer tocó y llevamos  seis archivadores, una carpeta con el debate de Investidura de Felipe González de 1986 y una colección de bastones y paraguas del exilio. Había uno de avellano con ikurriñas bordadas en el pomo francamente bonito. Y, en las carpetas, un poco de todo. Correspondencia de José M. Lasarte a Rezola, carpeta de Ceferino de Jemein, actas de reuniones con Indalecio Prieto y personalidades inglesas  que tenía en una caja que rescatamos Peru Ajuria y yo en un viaje que hicimos a Paris a la Delegación de la Rue Singer. Encontré actas del BBB presidido por Juan de Ajuriaguerra de 1977, documentación del Movimiento Europeo y de los Federalistas, publicaciones de todo tipo, correspondencia con gudaris, peleas  con Margallo, correspondencia y actas de los primeros viajes permitidos en 1976 y 77.

Todos tenemos en casa una fotografía, una publicación, una carta, algún recuerdo. En la Fundación lo reciben con interés y queda al servicio de la historia del país. Animo a entregar documentación.

¿En qué  sitio va a estar mejor?.