El mejor champú anticaspa es el voto ciudadano. En las últimas elecciones el ciudadano vasco se lavó las manos con ese detergente y Elkarrekin Podemos pasó de  once a seis parlamentarios. Ya se sabe. El hombre y el mono, cuanto más suben, más se les ve el trasero. Y Podemos sigue  en ello subiendo por la cucaña y enseñando su vergüenzas. La última oferta de  la Sra. Garrido y de la Sra. Salud es “acabar con la hegemonía casposa del PNV”. Hegemonía casposa dada por los ciudadanos con su voto, hegemonía casposa que le ha hecho Vicepresidente a Pablo Iglesias. ¿Se equivocó el PNV Sra. Garrido?.

¿Se acuerda usted Sra Garrido que Podemos tiene un puesto en la Mesa del Parlamento Vasco gracias al PNV y  a pesar del berrinche de EHBildu?. ¿Paga usted de esa manera el fair plair del PNV?.

¿Cómo una política como usted plantea que Podemos negocie solo con el PSE los presupuestos vascos cuando quien negocia es el Consejero de Economía del Gobierno Vasco por acuerdo entre el PNV y el PSE?. ¿Está usted en su sano juicio pensando que el PSE va a romper ese modus operandi?. ¿Usted hace política o politiquería?.

Comentaba hoy Iñaki Errazkin que “además de la declaración de bienes  los políticos deberían hacer público su coeficiente intelectual”. No le falta razón. Creer que hacer oposición es insultar al ciudadano no deja de ser no solo impropio sino muestra de paletismo político, de muy escasas luces, y poco recorrido pero allá ellas.

Están muy contentos con el acuerdo con  Santano en Irún. Que lo celebren. Ahí  no ha estado muy fino el PSE por permitirlo. No es algo puntual. Puntual y pequeño es un dolor de muelas, pero si lo tienes no vives. Y mira si una muela no es algo  pequeño. Ha abierto la posibilidad de otros pactos sin ellos, sin el PSE, cuando en este momento la fórmula  de la Coca Cola, de la estabilidad en tiempos de zozobra es la del acuerdo PNV-PSE. Veremos qué pasa con Podemos cuando toque hablar del Alarde irundarra. Igual nada porque como buen partido comunista” el fin justifica los medios”.

Pactar a la contra tras convertir al partido mayoritario del país en un ectoplasma casposo ilustra sobre el programa de gentes que vienen solo con el cuchillo entre los dientes. Mala cosa. Pero esto es como la vacuna. Te previene  y hace que te defiendas de virus tóxicos.

Este jueves también nos ha mostrado a la Sra. Mertxe Aipurua, socia preferente de Podemos, en el acto del Congreso en homenaje a Ernest Lluch. Me parece bien y solo cabe decir, ¡ya era hora!. Lo malo de estas presencias y estos gestos es que no los explican. La misma Sra. Aizpurua se negó a condenar en mayo, no hace tanto, las  pintadas en el portal de Idoia Mendia a cuenta de la situación del preso Patxi Ruiz, uno de los asesinos  del concejal de UPN, Tomás Caballero. Me llama la atención el curioso filtro de la Sra. Aizpurua en el procesamiento de unas pintadas que se quitan con acetona a un asesinato de un ser humano que además era amigo de los vascos como Ernest Lluch. Algún día puede que lo aclaren.

¿También aclararán el último “ongi etorri” de ayer a Asier Ormazabal en Herrnani?. Parece que no. Van al acto de LLuch pero esto de los recibimientos, que las víctimas denuncian, les parece normal. ¿Y si fuera al revés?. Que la extrema derecha  celebrara  el recibimiento del asesino de uno de los suyos?.

También llama la atención que en los letreros que colocan a los intervinientes en las noticias  en ETB le hayan puesto hoy a Amaia Arregi como tenienta Alcalde del Ayuntamiento de Bilbao y no Tenienta Alcalda o Alcaldesa del Ayuntamiento de Bilbao. ¿Será la misma persona la que ha escrito lo de alcalda que tuvo la iniciativa, el día en contra del maltrato a la mujer, la que decidió abrir como un cañón todos los informativos con Maradona, modelo y ejemplar esposo y gran respetuoso del trato hacia las mujeres?. Igual sí.

Decía con acierto Izaro una joven de Mallabia al recoger su premio en Gaztea que “no tenemos nada que hacer si quien nos pega o viola es un futbolista famoso”.

En fin, que a lo dicho. La caspa solo se cura con un buen champú y la caspa política con el voto ciudadano. No hay otro. U otra.

Pues eso.

Lo resumo. El mejor champú es el voto ciudadano. Con el tiempo deja al país sin caspa.