“Tensión del testículo” certificó el médico de la selección nacional de fútbol. Camacho, entonces responsable del elenco, a la hora de facilitar la información, en la “zona mixta”, aclaró; “Se le ha descolocado un huevo al chico y se lo han vuelto a poner en su sitio”. Cela, al referirse a las palabras pronunciables e impronunciables, criticaba la clasificación artificiosa que repugna el buen sentido y el espíritu histórico de la lengua. La pudibundez oral del español-decía el Premio Nobel-«es una determinante judía”. El castellano viejo era mal hablado. Don Claudio Sánchez Albornoz fue un ejemplo. Proclive a los tacos”, tras una retahíla, decía “eran como la oración  de San Antonio”, conocedor que constituían  expresiones desprovistas de cualquier erróneo significado. Rodríguez Marín, en su obra “Doce mil seiscientos refranes” registra el referido a una abadesa: “No digan Domine meo”  que es un término muy feo, decid: “Domine orino” que es término mas fino. Quien no se ha “cortado” es la concejala “podemita” de Baleares, Susana Vivas, al relacionar la conducta pacífica o violenta con la dimensión del bálano del individuo. Desconocemos el método de la interfecta para llegar a esa conclusión. El escritor José Abreu, trata de desmontar la tesis, al señalar que “ conoce a una señora que le llama “pequeñín”  al glande de su marido”. Borges, por su ceguera, necesitaba lazarillo y rogaba a sus amigos que lo condujeran al baño “Voy a darle la mano a monseñor”, afirmaba. Cela, comprobé, era más directo. En una cita que concertamos en un hotel de Madrid, pronto se vio rodeado de un grupo de señoras, que se acercaron a solicitarle un autógrafo; “esperen-dijo rotundo-que voy a mear”.

OTROSIDIGO

La verdad erótica, como lenguaje inclusivo, está siendo utilizado con descaro. La vicepresidenta Carmen Calvo no deja de enredar. Después del inolvidable “sí explicito de las niñas” para certificar su relación sexual, asustó a la RAE con la pretesión de incluir el verbo “ “feminizar”. Dicen que proyecta hacer lo mismo con los meses del calendario, “enera” “febrera” etc. Más original fue el concejal lucense que intentaba galleguizar gráficamente las cifras. Gallego original aquel paisano que al preguntarle el peluquero charlatán, ¿Cómo le corto el pelo? Calado, respondió.

ANÉCDOTA

Charo López residió un tiempo en Buenos Aires. Filmó con el actor Mario Pardo la película “Zama”, basada en la obra de Mario Di Benedetto, que fue rodada en Paraguay. El filme, al parecer  por motivos económicos, no llegó a exhibirse. En una escena, la actriz mantuvo el siguiente diálogo con el director, Sarquis: “Esta parte de la película quiero filmarla al natural”, dijo Charo, según recogió la revista “Somos”. “Para qué, no es necesario” contestó el director, “es que tengo ganas de hacerla así, ¿Te vale?. A Sarquis le valió.