Los EEUU viven una reválida democrática estos días, con uno de sus principales representantes políticos, (el actual presidente Donald Trump), poniendo en duda el proceso electoral americano, y por ende todo el sistema democrático del país.

Es curioso… en las elecciones de EEUU si Trump va por delante anima a los republicanos a celebrar la victoria, (es decir, para él las elecciones serían  válidas), si va por detrás dice que están amañadas, (es decir, que los demócratas hicieron trampas).

Lo problemático sería  que no hubiese un resultado concluyente, ahora mismo están igualadas y, si caen del lado de Trump valen, si caen del lado de Biden no valen… siempre según el criterio de Trump y de sus incondicionales, y eso nos hace preguntarnos… ¿No son las mismas elecciones, y el mismo recuento?… Sí, lo son, el problema es que a la derecha reaccionaria solo le valen los resultados si ganan.

Hace 4 años ganó Clinton por 3.000.000 de votos, pero Trump fue presidente porque obtuvo más delegados, nadie cuestionó la legalidad, se aceptó el proceso democrático establecido, un mal proceso, un sistema electoral anticuado y que debe ser cambiado, pero es el que hay y debe respetarse… por ambos lados.

El fenómeno no es nuevo, en España el PSOE ganó 4 elecciones consecutivas el mismo año, dentro de ellas 2 generales, todos aceptamos la decisión democrática de la ciudadanía, menos una parte de la derecha que, aún hoy, tacha al gobierno de ilegítimo cuando no de ilegal.

Esas corrientes de pensamiento trumpista hoy en día son fuertes y debemos de entenderlas, son un síntoma de la sociedad, no podemos obrar con la superioridad moral de quien tiene razón porque cree que sus ideas son las buenas, debemos intentar comprender por qué ocurre este fenómeno y buscarle cura…no al síntoma sino a la enfermedad.

El trumpismo, en España reflejado en el ayusismo de una parte del PP, o en VOX, es un pensamiento que la derecha moderada y el centro político miran con recelo, y que desde toda la izquierda se desprecia, con esa superioridad moral comentada anteriormente, y creo que es un error, esas afirmaciones anticuadas y fuera de época, ese racismo, esa xenofobia es real, existe en una parte de nuestra sociedad, no está erradicada como creíamos, por lo que sería bueno retomar acciones didácticas en vez de otear el problema con superioridad moral.

Valores como el respeto por el otro, la complicidad de clases, la solidaridad, el colaboracionismo, la compasión, el esfuerzo, la lucha por el bien común, etc, deben ser retomadas por parte de la sociedad que pretende erradicar ese nocivo trumpismo social, ser didácticos a través del diálogo y ser generosos a través del bien común son las mejores armas para erradicar ese peligro que se cierne sobre  la sociedad de generaciones venideras.

La victoria de Biden sería un primer paso, de no conseguirla no sólo se atrasaría 4 años el renacimiento de una sociedad mejor, más solidaria, más dialogante, el retraso podría ser de más de una década puesto que ese trumpismo de fake news y vale todo por el poder se incrustaría aún más en nuestra sociedad polarizada.

Carlos Armada 

Portavoz de Máis Porriño