Los jabalíes fueron un grupo de diputados de extrema izquierda que se destacaron por su política antigubernamental durante las Cortes Constituyentes de la II República. Recibieron este nombre tras un discurso pronunciado por José Ortega y Gasset el 30 de julio de 1931 en el que afirmó que “es de plena evidencia que hay sobre todo, tres cosas que no podemos venir a hacer aquí: ni el payaso, ni el tenor, ni el jabalí”.

Los jabalíes se distinguían por su bronco discurso político donde era destacable  su agresividad y su demagogia.

Los jabalíes en la Moción de Censura son hoy en el Congreso la derecha y ultraderecha española. El payaso, fue, como casi siempre Joan Baldoví, y el tenor o la soprano, Mertxe Aizpurua que representando una fuerza política muda cuarenta años siguen sin saber hacer política, no eligen bien los discursos y caen en la trampa de un Abascal  al que pusieron en bandeja su puesta en  escena. Si  todos hubieran hecho el miércoles lo mismo que el PNV, se hubiera quedado colgado de la brocha de su infamia política. Pero Bildu, por sacar cabeza, por tener su media hora de gran defensora de los derechos humanos y de los derechos de los vascos solo denota su carencia argumental y su falta de tino para elegir el momento, sobre todo cuando había habido un acuerdo sobre ello en el Parlamento Vasco.

Esta intervención que no dejará la menor huella solo demuestra que  les faltan muchas millas para hacerse con un discurso creible. Lo del miércoles solo fue un manoteo de “aquí estamos nosotros que somos los antifascistas verdaderos”. Pues no. La Sra. Aizpurua solo estaba haciendo de soprano. No aprenden.

Abascal realizó la enésima manipulación de las víctimas. Ahí Matute estuvo bien recordándole los muertos de las cunetas pero harían bien los de Bildu en no dar pábulo a esta derecha salvaje y disolvente con sus recibimientos a los presos que vuelven a casa tras cumplir sus condenas. Siguen sin asimilar que todo aquello fue un horror y que ponen en bandeja manipulaciones como la que vimos hacer a Abascal recitando una a una  las víctimas de ETA, no así las del GAL y otros horrores.

¿Cuándo los Iker Casanovas, los Julen Arzuaga, las Maddalen Iriarte se van a tomar este tema en serio sabiendo que  no van a lograr blanqueamiento alguno mirando para otro lado?.

No me imagino a la Sra. Merkel cayendo en la trampa del neonazismo en el Bundestang  y entrando al  trapo y al cuerpo a cuerpo con ellos. No les da la menor oportunidad para que absolutamente ninguna de sus bravatas, amenazas  e insultos tengan asiento en el templo de la palabra.

Este miércoles el PSOE, Podemos, ERC, PDCat y Bildu cayeron en la trampa. El PNV, Aitor Esteban y el Grupo Vasco, no. Minuto y medio fue suficiente para despachar  la patochada agresiva de Abascal. Y es que la democracia tiene sus reglas que es preciso conocer a riesgo si no de  hacer el jabalí, el payaso o la soprano.