• Doctor en Derecho por la U.C.M. (Cum Laude)
  • Licenciado en Derecho.
  • Certificado-Diploma de Estudios Avanzados. (Fundamentos de Derecho de la U.E. y problemas actuales en el ámbito del Derecho Público).
  • Licenciado en Ciencias Políticas.
  • Caballero de Mérito por Real Orden Noruega

España ha tenido siempre sentimientos de tipo, (indelebles), los cuales permanecen imborrables, en el tiempo, tanto por tradición como por historia, y permanecen hasta ahora en nuestro fuero interno, más los buenos que los malos.

Las actuales generaciones, y dentro de las mismas, los que actualmente ocupamos las primeras filas en “lista de espera”, y como dice un amigo mío, zamorano, esperaremos, (no por él), la llegada de la diosa parca Átropos, o en un lenguaje más moderno, la llegada de la Dama del Alba, del admirado Alejandro Casona.

Porque el mundo ya ha cambiado, y lo que nos aguarda a los que aún permanecemos a la espera de las invitaciones de dichas Señoras, no será mucho, pero sí para las actuales generaciones (nietos y biznietos), narcotizados por el Gobierno, asegurándoles ya de antemano, esperar conocer entre otras lindezas, deudas por pagar, no precisamente contraídas por ellos, desempleo y ridículos salarios.

Hace unos días, les contaba sobre lo manifestado sobre España por diarios estadounidenses y británicos, no precisamente alabanzas.

Algo más tarde, le toca el turno al alemán, Frankfurter Allgemeine, el cual también nos da un soberano repaso. No es bueno, pues sus nacionales leen abundante prensa y a veces las cosas se desquician, entre la población, aunque las propias ya lo están, sin necesidad de que nadie se ocupe de forma extraordinaria.

Escribo horas antes de proceder en el Congreso a la votación correspondiente, y cada vez me encuentro más satisfecho de mi agnosticismo político. Tampoco me convence VOX, sin experiencia y bordeando en ocasiones formas y pasados abruptos.

Por unos instantes, llegué a pensar que el P.P. haría gala de un “eclecticismo” puntual mañana en el Congreso, basado en sus “tablas políticas”, pero da la sensación de preponderar el fratricidio más o menos cercano, al no tener previsto “abstenerse” en la votación, lo cual todo el mundo comprendería, no como gesto favorable hacia VOX, sino contrario que la Coalición salga reforzada mediante su ilógica postura.  ¡Ojalá me equivoque y predomine el sentido común!

Todos sabemos que los españoles sabemos contar y que estos números no dan para más, pero existe lo qué se denomina “vergüenza torera”, y que me disculpen los antitaurinos, pero en el Congreso se encuentra representada la voluntad del pueblo, y aunque en esta ocasión predomine una voluntad espuria de intereses, no por ello vamos a estar agazapados.

Pero no se olviden nuestros políticos, en estos casos, la sangre que circula por nuestras arterias carótidas y nutren a nuestro cerebro y cabeza, “es indeleble”, cuna de sentimientos, de los que no se borran…..