Después de haber atravesado una decepción amorosa o una ruptura sentimental, muchas personas entran en un periodo de búsqueda y exploración interior, en el que difícilmente pueden establecer un nuevo vínculo emocional con facilidad. Esta fase suele basarse en relaciones esporádicas y experiencias con diferentes personas, una manera habitual de evadir compromisos y conocer gente interesante, a la vez que se incrementa el círculo social

Si te has encontrado en esta situación, es muy probable que hayas hecho uso de la mejor web para citas casuales en tu ciudad, o hayas entrado en tu lista de contactos en busca de alternativas para salir con alguien que busque lo mismo que tú. En ocasiones, no es tan sencillo encontrar personas que se ajusten a ese esquema de libertad ya que, mientras algunos quieren ser libres, otros buscan un vínculo con ese alguien especial, y es de estos últimos de quienes buscas evadirte.

En las plataformas de citas existe un universo en el que siempre puedes encontrar a alguien con la chispa que despierte tu interés y que quizá no está interesado en involucrar sus sentimientos, sino que, por el contrario, busca encuentros esporádicos, sin ataduras, con la posibilidad de ver a otras personas sin experimentar ese sentimiento de culpa que suele estar ligado a las relaciones serias y exclusivas.

Esta tendencia ha ganado fuerza en los últimos años y es practicada por los seguidores del Poliamor. Si no has escuchado nada acerca de esta nueva práctica, te damos las pistas de cómo ven el mundo las personas que han normalizado ciertas conductas entre parejas que hasta hace algunos años eran vistas como infidelidad, engaño o traición.

Existe una ventaja entre las personas que practican el poliamor, y es que no usan la mentira y el engaño, pues no existe un compromiso que se pueda romper. Dicho de otra manera, hay un acuerdo en el que las personas pueden intimar con otras personas, siempre con el consentimiento de la pareja, la cual puede incurrir en un comportamiento similar o no, pero siempre aprobado por ambos.

Todavía existen dudas respecto a este concepto, pues alguien que piensa de esta manera no necesariamente carece de interés en la otra persona, sino que involucra otros elementos en la relación y excluye a los que, a su modo de ver, pueden generar factores de riesgo como la decepción, manteniendo las opciones abiertas a conocer a otras personas y relacionarse físicamente con ellas sin incurrir en la infidelidad.

Esta puede ser una práctica muy interesante para quienes buscan un poco de acción y experimentación en sus vidas, aunque siempre actuando de manera consciente y segura. Desde un inicio es recomendable dejar claras las intenciones, internalizando realmente que estás preparado para una dinámica en la que posiblemente compartirás a tu chico o chica con otras personas, o que sentirás un vínculo especial con dos o más personas a la vez, algo que hasta hace unas décadas escandalizaba a la mayoría y hoy comienza a ser una alternativa viable para personas curiosas que tienen mucho amor para dar.