El próximo domingo, día 18, comienza la verdad para el RC Deportivo en Segunda División B. No quiero ser avestruz que esconde la realidad de lo visto en el partido de ayer contra el filial del Valladolid, demasiadas carencias en un equipo cuajado de jugadores con carga de partidos en categoría superior, que a siete días de que se alce el telón, del foso de la orquesta no salían notas afinadas, traducido al mundo del fútbol, los jugadores no están ensamblados en el juego que propone el entrenador. Dios hizo el mundo en siete dias, supong que a Vázquez le llegarán los dias de entrenamiento de esta semana para cuadrar el círculo.

A priori se ha confeccionado la plantilla en base a jugadores que han conocido otras mieles, e incluso han sido internacionales  que han jugado en  superiores categorías, con estos mimbres el ascenso está, o debería estar  “asegurado”, aunque el único juez insobornable en fútbol, es el resultado final. Hoy nombres en la plantilla, Vazquez tendrá que hacer olvidarlos y ser futbolistas de talento sobre el terreno de juego.

Escribo lo que he visto ayer sobre el terreno de juego, faltó casi todo y después de lo que hemos pasado, no podemos sustraernos a la realidad. Por ser avestruces y colorear situaciones, ahora estamos en negro por ser lisonjeros y callar la realidad, ver con gafas de colores lo que sucedía en blanco y negro, y hacerlo llegar a los aficionados coloreado.

Pasado el ruido mediático y político del “Caso Fuenlabrada”, es obligado olvidar el tiempo pasado, incluso la vergonzosa derrota en Riazor contra el Extremadura, con “cantadas” del portero incluidas, una derrota que fue el principal artífice del descenso de categoría.

Cambiamos la oración. ¿Sería el mismo ruido mediático y político si el Deportivo jugara el último partido sin problemas de descenso? Es obvio que no, quien diga lo contrario, desde esta columna, escribo que está faltando a la verdad. Basta ya de disparar con pólvora, comentando lo que quieren escuchar, leer o ver  los aficionados, si no estás en esa línea, los deportivistas más calentitos, llaman al que dice la verdad, antideportivista, entre otras lindezas.  A Tebas nadie lo va a descubrir, se ha gastado munición que no ha servido para nada, quizás para darnos un poco de ilusión. Irene Lozano, PSOE ahora, se fue de «rositas», autora del «Manual de resistencia» libro donde explica la realidad de Pedro Sánchez, presidenta de CSD. Lo que no entiendo, es que gobernando el PSOE en A Coruña, a la alcaldesa, mi María Pita, no le hicieran caso en Madrid.

Demasiado maquillaje en el medioambiente del Real Club Deportivo de La Coruña, nadie debería sustraer la verdad, mucho menos, cuando nos jugamos, escribo bien, nos jugamos todos, el devenir de un equipo Centenario, que por mala gestión deportiva anual, está en Segunda División B. Muchos pondrán el grito en el cielo, es la realidad sin avestruces, dura, pero cierta.

Fernando Vázquez genera controversia entre algunos aficionados, goza del beneplacito de la mayoría de los deportivistas, está capacitado para llevar al Deportivo, incluso a Primera División.  Ayer, aunque era un partido amigable, fue el ensayo general y me entraron serias dudas. ¿Realmente tenemos plantilla para hacer de la competición un paseo militar? He defendido en todos los foros que sí, habrá que esperar al inicio del campeonato para saber si mi aseveración es acertada o no. Sigo pensando que sí, que Borges, Uche, Bóbeda, etc. nos harán vibrar y cantaremos jornada tras jornada los triunfos.

Hay que ganar y ganar y volver a ganar los partidos. Para ello, el Consejo de Administración no ha reparado en costosos fichajes, reuniendo, como ya he escrito, a un elenco de artistas que pueden interpretar bien la obra escrita por Richar Barral y dirigida por Fernando Vázquez. El Club cuenta con la tranquilidad económica de ABANCA, dueña del Club, ya no habrá mochilas, ni sobresaltos económicos, ni caprichos de gastarse ocho millones de euros en traer a un jugador. La parcela económica está cubierta, la presidencial también y los esfuerzos ahora centrados en el tema deportivo. Nada puede fallar, no habrá casi goles, ni mala suerte, dos temas recurrentes como disculpa cuando no se consiguen tres puntos.

El Real Club Deportivo cuenta con una afición anestesiada por todo lo sucedido, pero incondicional, dando una lección al fútbol español, es dura la categoría en la que «vamos» a jugar, pero el sentimiento deportivista va a más velocidad que la luz