Abogado

Cada vez con más frecuencia en cualquier debate alguien suelta con desparpajo algo así como: “Es lo que pienso. No tengo pruebas, tampoco dudas” (literalmente, o en alguna de sus variantes léxicas”). De estar todavía viva, la reacción de mi abuela materna no se me escapa: “¡Parvadas!”; el equivalente galaico al aserto de la madre de Forrest Gump: “Tonto es el que hace tonterías”. Hacer y decir van ahora de la mano.

Navegando por Internet  descubrí que existe un “parvovirus”. Sí, parvovirus. La parvovirosis canina es la principal enfermedad viral canina. Esta dolencia peligrosa y contagiosa (en su acepción semántica gallega) considero que se ha asentado en la especie humana. No tengo pruebas, pero tampoco dudas (y ahora que mi cuñada veterinaria venga a rebatirme…).

Madrid kilométro 0

Viene esto a cuento de la perplejidad (bien aderezada de miedo, lo confieso) que me produce que en este aciago 2020 (¡¡pleno siglo XXI d..C.!!) generen polémica y discusión cuestiones como el terraplanismo, el negacionismo, el movimiento antivacuna…; o que haya que explicar que la ingesta de lejía no inmuniza contra el COVID19. En los usos alternativos para el “Listerine” (sugeridos al parecer por un ginecólogo venezolano) prefiero no ahondar.

A Nazario Arias – In Memoriam

Mientras se ocupa tiempo, bits o tinta en estas chorradas/parvadas, muchísimos asuntos verdaderamente importantes discurren a nuestro alrededor sin la atención debida, cuando son cuestiones que sí directamente nos afectan: el discurrir para nuestra infancia y juventud del nuevo curso académico; la atención sanitaria a afecciones diferentes al coronavirus; los nuevos golpes desindustrializadores en Galicia por el cauce de las factorías electrointensivas; el dolor desgarrador del pequeño comercio en plena declaración tributaria trimestral; las sentencias sobre Bankia, CaixaGalica y CaixaNova; la precariedad y falta de estabilidad en el empleo (¿os imagináis que no se hubiesen implantado los ERTEs?); la desatención a nuestros mayores; Madrid como km.0; ….

Ante todos estos problemas, avanzar como un bulldozer, con la fe del carbonero por enseña, no creo que conduzca al progreso, sino a la involución. Si el bar está mal, al VAR ya ni lo mento: la verdad ni por los ojos entra.

SEMOS AÚN PEOR

Con la economía herida por la pandemia, hemos pasado de la crisis del ladrillo a la debacle de la hostelería y el turismo. Pocas patas tenía el banco y van fracturando una tras otra. Sin perder de vista las patas de esa banqueta, está claro que se precisa nuevo y más vigoroso mobiliario adicional. La economía verde, la economía circular, las TICs, …, deben dejar de ser conceptos etéreos para convertirse en realidades tangibles que ofrezcan riqueza de futuro y esperanza. Nuevos y más sólidos pilares.

De pilares iba mi intención inicial al enfrentarme a la pantalla del ordenador. Más bien de Pilares, por el 12 de octubre. Ha sido empezar a teclear y, para no caer en la N-VI o en la AP9, salir por los Cerros de Úbeda.

Si alguna Pilar, Pili, Pilarica, Maripili, …, ha llegado hasta aquí en su lectura, mis más sinceras y cariñosas felicitaciones. No tengo todavía pruebas, pero tampoco dudas, de que sabréis apreciar esas felicitaciones en lo que valen.

Imagine NY

Risueños saludos, salud y buen descanso a todos. A los terraplanistas  a los negacionistas, también; puede que sean quienes más lo necesitan.