En Euzkadi no tenemos sindicatos, solo organizaciones negativas con una cúpula leninista que funcionan como un contrapoder pero sin presentarse a las elecciones. El NO es la única palabra que tienen en su diccionario.

Y no es que propiciemos una sociedad democrática sin sindicatos y sin derecho a huelga. No es eso. Lo que sería sano y lo normal es una sociedad con unos sindicatos que defendieran los derechos de los trabajadores pero con la mano tendida a la negociación, base de una sociedad civilizada. Pero no es esto lo que propician ELA y LAB. Lo de ellos no es construir sino destruir acuerdos. Lo de ellos no es defender derechos con obligaciones sino plantear imposibles y luego buscar la confrontación.

Idoia Mendia y Jokin Bildarratz, PSE y PNV son políticos con amplia experiencia. Los dos llamaron a los sindicatos nada más llegar. A los dos les dieron con la puerta en las narices ante su petición de dialogar y proponer mesas de conversación y acuerdo con una fraseología chavista y antidemocrática. No se presentan a las elecciones pero actúan como si hubieran ganado. Nada de esto podrían hacer bajo regímenes afectos a la ideología de la cúpula de estos sindicatos donde no existe la libertad de sindicación. Se puede ser comunista bajo un régimen democrático pero no demócrata bajo un sistema comunista.

Conviene que lo sepan tantas gentes de buena voluntad que se siguen chupando el dedo ante estas gentes que ya anuncian la huelga por la huelga en educación y sanidad haciendo a Bildu el trabajo sucio.

Es lo que hay señores. Despierten de una vez Gobierno, partidos, empresarios, parlamento y por lo menos háganlo saber a una ciudadanía confusa y sin claves.