La situación de incertidumbre por el repunte de casos junto a la inestabilidad económica de las familias han provocado una contención del gasto en material escolar, ropa infantil y uniformes.

Los pequeños comerciantes tenían un ojo puesto en “la vuelta al cole” como posible factor para el repunte del mercado en España tras meses muy complicados. Nada más lejos de la realidad, y como era de esperar por otra parte, el mes de septiembre también ha sufrido una contracción en los gastos derivados de esta campaña, que en algunos casos, como en el de la ropa para niños y uniformes escolares, han llegado al -25% respecto a 2019.

Así lo señalan los datos que ha hecho públicos la Asociación Empresarial del comercio Textil, Complementos y Piel (ACOTEX), desde donde resaltan que la venta de uniformes y otras prendas ha sufrido una caída drástica: “este año se compra una prenda de vestir infantil por cada tres que se adquirían en 2019”.

De esta forma, el sector textil no ha logrado remontar la caída de ventas de agosto respecto al mes anterior, que se cifró en un -32,8% según la patronal, y que eleva ya las cifras a una caida de un 41% en lo que llevamos de año 2020.

Reducción de presupuestos y aplazamiento de las compras hasta el último momento

Desde la Confederación Española de Comercio (CEC) también se ha informado de que se ha generalizado una tendencia a esperar hasta el último momento para hacer las compras debido a la incertidumbre respecto al regreso de los estudiantes a los centros escolares y la posibilidad de que se aplazase el inicio del curso. Esto ha causado un descenso superior al 40% de las ventas respecto a hace un año en aquellas empresas especializadas en la confección y venta de ropa para niños.

Respecto a este dato, ACOTEX advierte que, de mantenerse la tendencia, cualquier tienda de ropa infantil especializada podría finalizar el año 2020 con balance negativo en sus cuentas y el 25% de las mismas se encontraría en verdadero riesgo de cese de negocio.

Teniendo en cuenta que la denominada vuelta al cole supone la penúltima gran campaña de ventas del año, con una media de 1.500€ de gasto por hijo, tan solo las importantes ventas de navidad podrían salvar el desastre total. Para ello la situación epidémica tendría que mejorar considerablemente y proporcionar seguridad y confianza en el mercado para que las familias puedan ampliar gastos.

La situación financiera del conjunto de la población también tendrá mucho que decir en este sentido, puesto que los despidos, ERTEs y problemas económicos de las empresas han provocado que muchas familias hayan necesitado acudir a créditos, lo cual ha creado situaciones de endeudamiento excesivo en algunos casos que podrían influir también en los gastos futuros.