Hace 43 años todo estaba muy revuelto. ETA mataba, Leizaola estaba en el exilio, HB nos hostigaba por habernos presentado a las elecciones y obtenido 8 diputados así como todos los senadores de las listas del Frente Autonómico y, la crisis económica, era de abrigo. El PNV había salido de la clandestinidad en marzo y estábamos hartos de manifestaciones en los que nosotros poníamos la gente y los demás las pancartas.

En ese ambiente y tras haber visto en Venezuela la celebración del día del partido de AD y Copei en el Parque de los Caobos con asados de ternera, casetas, folklore y al final un mitin político lo propuse en el BBB del que formaba parte. Se aprobó al instante y se llevó al EBB que asimismo lo hizo suyo. A Garaikoetxea y a Irujo les gustó se recuperara Aralar y San Miguel como patrón del EAJ-PNV pero no así a Juan Ajuriaguerra porque nos dijo se rompía la unidad de la oposición. Posteriormente nos dio la razón.

Aquello fue terrible. Desbordó todas las expectativas. La gente quería verse, abrazarse, sentirse fuerte dentro de una familia y pasar un día de fiesta y de forma familiar. Ese fue el éxito. Saber combinar todos los elementos emocionales aunque la elección del lugar no fue la más acertada por sus estrechos accesos.

Y quiero recordar a Txomin Saratxaga. Era el burukides de organización y sin su concepto casi militar de ella no se hubiera montado todo aquello. Siempre lamenté no se hubiera tenido la generosidad de haberle invitado en su jubilación a izar la ikurriña en la campa de Foronda. El jueves estaremos con su viuda Sorkunde, pilar de aque hombre singular y siempre volcado en llegar hasta el último rincón con el mensaje abertzale.

El resto de la historia es conocida. Y las fotos del Alderdi Eguna son las fotos y el termómetro de lo que había pasado durante el año.

Hoy Ortuzar ha anunciado que por razones sanitarias no se celebrará la gran fiesta anual de un PNV que en este 2020 gobierna en todas las instituciones a diferencia de cuando pusimos a rodar la bola de esta fiesta única, familiar y entrañable.

Confiemos que el año que viene con más ganas e ilusión recuperemos esta concentración única en Europa.