Rafael Louzán tiene prisa por recaudar, es obvio que la situación es caótica, sobre todo, para los llamados «equipos modestos». No se buscan soluciones, solo les importa a los responsables del fútbol gallego cobrar a fin de mes, están solo para figurar y seguir en el «chollo» montado por Louzán y amigos,  a costa de los clubes gallegos, que son los generadores de fichas y dinero.

Las prisas, Rafael Louzán,  no son buenas consejeras y mucho menos, en una situación de pandemia, con constante crecimiento de los casos en Galicia y en España. La responsabilidad, si se produce por las prisas en comenzar la competición, un rebrote entre jugadores, la culpa será compartida con los dirigentes de los equipos gallegos, como también por quienes en las Asambleas ejercen de aplaudidores, como si fuesen corifeos, luego se lamentan, como «rameras en rastrojo», de las supuestas mentiras del presidente Louzán, por la parte de atrás, y muditos en la Asamblea. Ojo!!! si se producen positivos entre los jugadores, que no se amparen los dirigentes y diregentillos en las normas emanadas del CSD, RFEF, RFGF, Sanidad o del susum corda.
Las casas se empiezan por los cimientos y no por el tejado, es decir, habrá que ver cual es la evolución de la pandemia, para que, a partir de ello plantearse la posibilidad de que tengan lugar los entrenamientos con contacto físico y una vez que se analice la tendencia en una franja entre 5 y 6 semanas, se puede analizar la posibilidad de iniciar las competiciones o no.
Desde luego, con el momento sanitario que estamos viviendo, con ciertas dificultades y con el inicio progresivo del curso escolar, a la espera de nuevos y factibles retrocesos en el inicio en los institutos, semeja imposible plantear un inicio de las competiciones deportivas de deportes de contacto. Son miles los niños que juegan al fútbol en Galicia, menores de quince años, una cifra a tener en cuenta.
¿Algún tipo de prueba previa cada una de las semanas? El que crea en un test inicial, sencillamente no se entera de nada. No es más que una cortina de humo, para aparentar una falsa seguridad.
¿Preferente? Pocos o casi ningún jugador se dedicará en exclusiva a ello y tendrá su trabajo desde el amanecer hasta el anochecer, juntándose un equipo entero a la noche con un contacto continuo sin ninguna medida sanitaria. Sencillamente, una temeridad.
¿Cuál es la realidad? La premura de la Federación Gallega de Fútbol por cobrar y por sacar adelante su situación económica para pagar el maná a unos empleados, que en muchos casos, sobran. Por cierto, vaya payasada el que diga que los clubes que no empiezan las competiciones en Noviembre y se ven posibles inicios en Enero o más adelante, ven en riesgo su desaparición. El club que está ahora, seguirá estando exactamente igual en Enero o Marzo, exceptuando aquellos que en un acto de no se sabe bien que, entrenan sin ningún tipo de fecha de inicio ni nada por el estilo y sin hacerlo a nivel colectivo. En otras palabras, hacer que corran los días y que les paguen a los jugadores y entrenadores, el día 30 de mes.
¿Alguien con dos dedos de frente cree que los Institutos tienen difícil, muy difícil su inicio el próximo día 23 y piensa que se van a dar pasos en el deporte? Seamos realistas, no montemos espectáculos y paremos un poco, ya que el cobro de las mutuas no lo debe ser todo.
¿Cómo será la utilización de los vestuarios? ¿Cómo será el control en las instalaciones? En caso de darse un brote, ¿a cuantas personas llegará el rastreo?
Para resumir, no es el momento de inventos con únicas finalidades económicas y sin sentido de ningún tipo, ni plantearse el inicio de las competiciones. Que nadie falte a la verdad, ni tan siquiera por intereses espurios, ni  tergiversen situaciones para confundir